Un viaje gastronómico a Georgia en pleno Paseo de Gràcia | Puntuación 9,1
Como supongo ya sabéis, nos encanta Barcelona, una ciudad en la que siempre podemos descubrir nuevas propuestas gastronómicas y viajar a través de los sabores de cocinas de todo el mundo. En esta ocasión, dado que estábamos paseando por el centro, nos acercamos a Tbilisi Boulevard, un restaurante situado en pleno Passeig de Gràcia que nos invita a descubrir la gastronomía de Georgia, un país del Cáucaso con una rica tradición culinaria y una cocina llena de personalidad.
Tbilisi Boulevard
Mi pareja tenía ganas de conocer este establecimiento y probar algunas de las especialidades más representativas de la cocina georgiana, así que aprovechamos la ocasión para disfrutar de una comida diferente. La experiencia fue excelente, tanto por la comida como por el servicio y el ambiente del restaurante.
Dónde está
Tbilisi Boulevard se encuentra en el número 53 del Passeig de Gràcia, en lo que antes era el centro comercial Boulevard Rosa, una situación rodeada de edificios emblemáticos de la ciudad, como la Pedrera, la Casa Batlló, etc. y comercios de alto standing, con una intensa actividad turística.
Su ubicación es uno de sus puntos fuertes, ya que permite combinar una visita por el centro de la ciudad con una experiencia gastronómica diferente. El restaurante apuesta por la cocina georgiana, una propuesta que merece la pena descubrir para quienes disfrutamos probando platos de otras culturas.
Uno de los restaurantes que más nos apetecía visitar era El Celler de Can Roca, pero reservar mesa en él es una misión bastante difícil, así que el año pasado me propuse intentar durante todo el año conseguir una reserva para cuatro personas, empecé a probarlo en Diciembre 2024, por cierto las reservas se abren a las 00:00 horas de cada final de mes.
Lo intenté cada final de mes, pero en segundos se llenaban la reservas, no se si hay «bots» que lo acaparan todo o que pasa pero en milésimas de segundo estaba todo reservado.
El Celler de Can Roca
Fueron pasando los meses hasta que finalmente en Junio 2025 conseguí una reserva, para un jueves de Junio de 2026, solo faltaba un año para poder degustar los ansiados platos.
El Celler de Can Roca: una historia familiar que conquistó la alta cocina
La historia de El Celler de Can Roca comienza mucho antes de que el restaurante alcanzara fama internacional, sus raíces están en Taialà, un barrio de Girona donde Josep Roca y Montserrat Fontané abrieron en 1967 Can Roca, un sencillo bar-restaurante familiar donde crecieron sus tres hijos, Joan, Josep y Jordi, siempre rodeados de los aromas de la cocina de su madre y de su abuela Angeleta, una influencia que marcaría para siempre su manera de entender la gastronomía.
En los años ochenta, Joan y Josep Roca estudiaron en la Escola d’Hostaleria de Girona, comenzando a desarrollar una visión de la cocina diferente de la que se practicaba en el negocio familiar.
En agosto de 1986, con 22 y 20 años respectivamente, abrieron El Celler de Can Roca en un pequeño local situado junto al restaurante de sus padres, ocupándose Joan de la cocina y Josep de la sala.
Desde sus inicios, buscaron combinar las raíces de la cocina catalana con nuevas técnicas y una mirada creativa, creando uno de sus primeros platos, una merluza con vinagreta de ajo y romero, poco después aparecieron creaciones como el muslito de pollo con gambas, un ejemplo de la tradición del mar y montaña reinterpretada desde la cocina contemporánea.
Durante los años noventa, El Celler fue consolidando su personalidad. Joan profundizó en técnicas como la cocción a baja temperatura y al vacío, mientras Josep desarrollaba una particular manera de entender la sala y la sumillería, recibiendo en 1995 su primera estrella Michelin, la primera concedida por la guía a un restaurante de la ciudad de Girona.
El tercer hermano, Jordi Roca, terminó incorporándose en 1999 al proyecto y asumió progresivamente la responsabilidad de la cocina dulce, completándose el particular reparto de funciones que acabaría caracterizando al restaurante, con Joan al frente de la cocina, Josep en el mundo de los vinos y la sala, y Jordi convertido en uno de los grandes referentes de la pastelería de vanguardia.
En 2007, El Celler de Can Roca abandonó su pequeño local original y se trasladó a Can Sunyer, su ubicación actual en Girona. Dos años después llegó uno de los grandes hitos de su trayectoria: el 25 de noviembre de 2009, los tres hermanos celebraron la obtención de la tercera estrella Michelin.
A partir de entonces, El Celler de Can Roca se convirtió en uno de los restaurantes catalanes con mayor proyección internacional, manteniendo siempre el vínculo con la familia, la memoria culinaria, el territorio y la hospitalidad.
Por fin llegó el día, tras un año de espera, de poder degustar los platos de los hermanos Roca, puse la dirección en el GPS, llegando sin problemas al aparcamiento del restaurante.
Desde hacía bastante tiempo estaba intentando convencer a mi pareja de realizar un recorrido por la zona Sur de África, pero no estaba muy receptiva, debido principalmente a que teníamos que destinar un mínimo de tres semanas, con lo pesado que podía resultar el viaje por esos lares, siempre me decía que con dos semanas ya tenía más que suficiente.
Finalmente decidimos emprender la aventura sudafricana, en esta ocasión se apuntaron nuestro hijo y su pareja, lo que nos dio un plus de ilusión por el viaje.
De la ruta me hacían especial ilusión varios lugares y paisajes como navegar por la Delta del Okavango, pasear por Ciudad del Cabo, sobrevolar en avioneta el Desierto de Namib con sus impresionantes dunas y los árboles petrificados, recorrer la sabana del Parque Nacional Etosha y sobre todo poder ver las Cataratas Victoria desde el aire en helicóptero, así poderlas comparar con las de Iguazú.
Cataratas Victoria
Aunque como ya sabéis los que seguís mi blog, solemos intentar hacer la mayoría de los viajes por nuestra cuenta, pero en este caso dada la dificultad del viaje y de los países a visitar decidimos contratarlo con los expertos en África de Kananga, donde tras informarnos ampliamente, elegimos la Ruta del Okavango Confort , nos vamos haciendo mayores y cada vez nos gustan alojamientos que sean cómodos, si hay la posibilidad claro.
La Ruta
Destinamos para la ruta 23 días, de los cuales varios de ellos son para los vuelos y traslados, quedando de la siguiente manera:
Día 1 y 2 : Barcelona – Ciudad del Cabo, llegada al segundo día a Sudáfrica, toma de contacto con la ciudad y de la playa de Camps Bay. Día 3 : Excursión a la Península del Cabo de Buena Esperanza, ruta panorámica frente al océano atlántico. visita a los pingüinos en las playas de Boulders. Día 4 : Volamos a Windhoek, capital de Namibia. visita a la ciudad. Día 5 : Desierto de Namib, salida por la tarde en avioneta para el vuelo escénico sobre el desierto del P.N. Namib Naukluft, con sus inmensas dunas rojas. Alojamiento en el lodge e frente a las dunas rojas con la posibilidad de instalar la cama en el techo de la habitación para observar las dunas y las estrellas Día 6 : Visita al Desierto de Nami y traslado a Swakopmund , Ruta en 4×4 por el Parque Nacional del Namib-Naukluft, hasta las dunas, el valle de Sossusvlei y el Deadvlei. Ruta en camión a Swakopmund, ciudad de arquitectura colonial alemana situada entre el océano y el desierto. Día 7 : Swakopmund – SPITZKOPPE – CAPE CROSS Salida hacia Spitzkoppe, antiguo santuario bosquimano y una de las formaciones rocosas más curiosas del mundo, por la tarde nos desplazamos hasta la reserva de Cape Cross donde visitamos la colonia de leones marinos más grande de África. Día 8 : Cape Cross – Twyfelfontein – Damaraland Ruta hacia Damaraland, visitando los petroglifos de Twyfelfontein, Patrimonio Mundial de la UNESCO con más de 2,500 grabados en piedra. Día 9 : Damaraland , Ruta en 4×4 en busca de los elefantes de desierto, únicos en el mundo los cuales se han adaptado a la vida en esta zona tan árida. Día 10 : Damaraland – Kaokoland – Khorixas, Ruta por la región de Kunene, visitando los pastores semi nómadas himba, también conocidos como «gente roja». Día 11 : Khorixas – Parque Nacional de Etosha, Salida hacia el Parque Nacional de Etosha, con su inmensa llanura salina visible incluso desde el espacio. Safaris para ver la fauna africana. Día 12 : Parque Nacional de Etosha, Excursión en el camión visitando el Parque Nacional de Etosha, visitando las pozas donde se reúnen los elefantes, leones, jirafas, antílopes e incluso el rinoceronte negro. Día 13 : Parque Nacional de Etosha – Tsumeb, Seguimos en el Parque Nacional de Etosha para visitar la población histórica de Tsumeb donde impactó hace 80.000 años el meteorito más grande que se ha encontrado de una pieza. Día 14 : Tsumeb – Reserva De Nyae Nyae. Ruta hacia el Oeste para visitar a la población bosquimana en la Reserva De Nyae Nyae. Día 15 : Delta del Okavango. Cruzaremos la frontera con Botswana hacia el delta del Okavango. Excursión en lancha al atardecer por el delta. Día 16 : Delta del Okavango, Excursión en lancha rápida y en canoa tradicional (mokoro)por el delta del Okavango. Días 17 y 18 : Parque Nacional Nkasa Rupara, regreso a namibia atravesando la franja de Caprivi hacia el Parque Nacional Nkasa Rupara, zona de humedales que conectan con el delta del Okavango a través del canal Selinda, con una extensión de 519.000 km² , safaris por la zona del río Linyanti en 4×4 y barca tanto diurnas como nocturnas. Día 19 : Parque Nacional Nkasa Rupara – Parque Nacional Chobe, Visita al Parque Nacional Chobe en Botswana, famoso por albergar la mayor densidad de elefantes del mundo y uno de los más reputados santuarios de fauna africana. Al atardecer safari en barca en el río Chobe, Día 20 : Parque Nacional Chobe – Cataratas Victoria. Safari en 4×4 por el Parque Nacional. Ruta hacia las Cataratas Victoria con sus 111 metros de caída. Día 21 : Cataratas Victoria. Vuelo en helicóptero sobre las cataratas Victoria y navegación en lancha en la zona baja de las cataratas o atardecer en el río Zambeze. Día 22y 23 : Cataratas Victori a– Barcelona. Último día, visita a las cataratas y vuelo de regreso con noche en vuelo.
Durante una visita a las poblaciones de Olesa de Montserrat y a Esparreguera, donde visitamos sus centros históricos, ambos situados a pie de la montaña de Montserrat, decidimos reservar en este restaurante, el cual tiene muy buenas opiniones.
La reserva la hicimos a través de la aplicación de THE FORK, con la que habitualmente solemos hacer las reservas.
Según hemos podido leer, la propietaria del restaurante, María Boladeras, estuvo viviendo en varias ciudades del mundo, incluyendo 8 años en Turquía, dedicada al mundo de la moda, trabajó para marcas como Mango, Women´s Secret y Loewe, hasta que se asentó en su ciudad natal creando en 2010 el restaurante LÂL bistrot.
El nombre de LÂL proviene del turco, significa burdeos, el color del vino tinto, también es el nombre de su ahijada.
Hacía bastante tiempo que habíamos visitado Menorca, por lo que nos apetecía regresar a esta preciosa isla balear, aunque teníamos claro que no queríamos volver en época alta con todo el turismo a pleno rendimiento, así que en el mes de Mayo pensamos sería un momento ideal para recorrer la isla tras tanto tiempo sin visitarla.
Menorca es la segunda en extensión de las Islas Baleares, con una población cercana a los 100.000 habitantes, pero que se convierte en más del doble durante temporada veraniega.
El nombre proviene de «Minorica», que es como le llamaban los romanos al ser más pequeña que Mallorca. La isla fue poblada desde la época de la edad de Bronce, de ahí que podamos visitar varias construcciones megalíticas en la isla, destacando las de la cultura talayótica.
Por la Isla han pasado multitud de culturas, entre ellas fenicios, griegos, cartagineses, vándalos, normandos, árabes, romanos, etc., incluso fue territorio británico durante el siglo XVIII. Hoy en día aún parece tomada por los británicos pues son legión los turistas provenientes de allí.
Cómo llegar a Menorca
Desde la península disponemos de varios vuelos directos a Menorca. En nuestro caso elegimos el vuelo directo con la compañía Vueling, para ello entramos en la web de Vueling, donde adquirimos los vuelos a Menorca con ida al mediodía y regreso por la tarde.
Buen Restaurante en el Time Out Market de Maremagnum | Puntuación 9,0
Teníamos entradas para ver una obra de teatro a las 5 de la tarde en el Teatro Romea situado en el barrio del Raval, por lo que decidimos ir a comer en las cercanías de la rambla de les Flors, además teníamos disponibles 2000 yums de la app del The fork, que se traducen en un descuento de 25€, así que buscamos algún restaurante cercano bien puntuado y nos apareció el Casa Amàlia Port Vell.
El restaurante se ubica en la zona del Time Out Market en la segunda planta del centro comercial Maremagnum, un lugar muy turístico, con vistas al puerto de Barcelona.
Time Out Market
Dispone de aparcamiento en el mismo centro comercial y la parada de metro más cercana es la de Drassanes.
Aunque los Time Out suelen ser restaurantes donde tu te compras la comida en tu restaurante preferido, para comerla en las mesas centrales del local o en las terrazas, en esta ocasión se trata de un restaurante a la carta con sus propias mesas.
Colombia es uno de los países en los que han viajado recientemente más amigos y conocidos nuestros, así que tras sus explicaciones y recomendaciones, hemos decidido visitarlo nosotros también, así verificar de primera mano todo lo que nos han contado. He de reconocer que viajar a países latinoamericanos, siempre me da un poco de pereza por el tema de la seguridad, nunca voy del todo tranquilo al ir cámara en mano constantemente, pero he de decir que la experiencia colombiana vale mucho la pena.
Una vez tomamos la decisión, empezamos a explorar las posibilidades de organización del viaje, a pesar de que consultamos algún viaje por agencia, los descartamos totalmente, preferimos organizarlo todo por nuestra cuenta.
La Ruta
Lo primero fue elegir que lugares queríamos visitar, una cosa teníamos clara, evitar lo máximo posible los lugares con calor excesivo, pues tras el viaje del año pasado a China en que nos asamos de calor, no queríamos para este verano soportar lo mismo. (con los vuelos incluidos destinamos al viaje 20 días)
Tras darle varias vueltas, decidimos empezar por la colorida Cartagena de Indias, que es donde más calor hace, así nos pillaba a principio del viaje con más energía para soportarlo, alojándonos 4 noches.
Cartagena de Indias
Había la opción de ir hasta San Marta y visitar el Parque Tayrona, pero tras consultarlo con varios de los amigos que estuvieron el año pasado, todos unánimemente nos desaconsejaron visitar Santa Marta, en cuanto el Parque Tayrona, los que hicieron la visita de un día tampoco nos la aconsejaron, solo unos amigos que estuvieron dos noches en el Parque no dijeron que si les gustó pero que hacia un calor y una humedad horrible, lo que finalmente nos hizo descartar su visita.
Medellín
Así que decidimos volar directamente de Cartagena de Indias hacia Medellín, donde las temperaturas son primaverales y mucho más agradables, alojándonos 5 días en la ciudad, tiempo suficiente para visitarla y realizar varias excursiones de los alrededores con Civitatis, además coincidió con el inicio de la fiesta de las flores.
Medellín
Eje Cafetero
El siguiente destino fue el Eje Cafetero, donde estuvimos una semana disfrutando de coloridos pueblos, como Pijao, Buenavista, Filandia, Córdoba, Salento, etc., cafetales e inmensos palmerales en el Valle de Cocora, en un entorno muy agradable y tranquilo, a nosotros nos encantó.
Eje Cafetero
Bogotá
Finalizamos la ruta en la inmensa y bella capital de Colombia, Bogotá, con sus ocho millones de habitantes, donde los trayectos en Uber son más largos, pero a un precio bastante correcto, visitando la Catedral de la Sal, Monserrate y el centro histórico. Estuvimos 4 noches.
Aunque parezca mentira, hemos estado visitando decenas de países por todo el mundo, en cambio, nunca habíamos estado en Las Fallas de Valencia, eso que las tenemos a apenas tres horas en coche por autopista, pero son de aquellas cosas, que como las tienes relativamente cerca, piensas ya iré algún día, pues bien, ese día llegó por fin, la verdad es que fue una decisión rápida, sin tenerla prevista siquiera, estábamos mirando donde hacer una escapada en el mes de Marzo y dijimos , ¿porque no vamos a las Fallas? y fue dicho y hecho.
Dedicamos 5 días a la visita de Valencia, incluyendo un dia en la Albufera, hay que tener en cuenta que además de visitar los lugares más interesantes y destacados de la ciudad, también teníamos que ver las Fallas más importantes y alguno de sus pasacalles.
Cómo llegar a Valencia
Para llegar a Valencia desde Barcelona lo más recomendable es utilizar el tren o el coche particular, pero para los que vivís mas lejos podéis encontrar algún vuelo en los buscadores de vuelos habituales.
Ciutat de les Arts i les Ciències
En nuestro caso fuimos con nuestro coche, pues en apenas tres horas nos plantamos en Valencia, con la intención , eso sí, de dejar el coche aparcado todos los días en el hotel o sus inmediaciones.
Dónde dormir en Valencia
Valencia dispone de 2965 alojamientos según la app de Booking, por lo que no tendréis problema en encontrar el que más os encaje usando las aplicaciones habituales, en nuestro caso nos alojamos en el NH Valencia Las Artes, bien situado cerca de la Ciutat de les Arts i les Ciències, a solo 2 minutos a pie del Museo de Ciencias, el Acuario y el cine IMAX. Los autobuses al centro histórico paran delante del hotel, aunque con la fallas están las calles cortadas y lo mejor es tomar el tranvía . Muy recomendable.
Teléfono y datos móviles
Para viajar los que visiteis la fallas desde fuera de la comunidad Europea es interesante tener datos en tu teléfono, puesto que para situarte en las ciudades y contratar los Uber se hace imprescindible.
Antes del viaje aconsejamos contratar un seguro bastante completo con Seguros de viaje Iati, es muy recomendable en los viajes disponer de un buen seguro, puesto que cualquier urgencia médica te puede costar bastante cara. Os dejo abajo el enlace donde disponéis de un descuento en la contratación de vuestro seguro:
Visita de 5 días a la fotogénica ciudad de Medellín, segunda ciudad que visitamos en el país, tras una estancia en Cartagena de Indias, durante nuestro Viaje de 3 semanas por Colombia, donde visitamos los lugares más interesantes y destacados de la ciudad y sus alrededores, como Santa Fé de de Antioquia, Sabaneta o la Piedra del Peñol.
La famosa ciudad de Colombia, Medellín, es la capital del departamento de Antioquia, ubicada en el interior del frondoso Valle de Aburrá, en plena cordillera de los Andes y atravesada por el río del mismo nombre que la ciudad.
Con sus dos millones y medio de habitantes, nos encontramos con que los desplazamientos en Uber son lentos en las horas punta,, durante nuestra estancia, visitamos el centro ciudad, mayormente peatonal, la Comuna 13, el parque Arví y los barrios del ocio .
Barbacoa Japonesa con uno de los mejores Wagyu de la ciudad | Puntuación 9,1
Nos recomendaron este restaurante de barbacoa japonesa en Barcelona, donde degustamos un excelente wagyu, aunque también ofrecen otros platos deliciosos, como sushis, gyozas e incluso algún que otro plato vegetariano, pero hay advertir que no es un restaurante ideal para vegetarianos.
La reserva la hicimos a través de la aplicación de THE FORK, con la que habitualmente solemos hacer las reservas.
El restaurante se ubica en la Carrer de Balmes, 55, en pleno centro de Barcelona, ideal si estáis visitando la ciudad y os apetece un buen chute de proteína.
Si queréis llegar en metro, las paradas ideales son metro Passeig de Gràcia o Plaça Universitat y si venís en coche mejor aparcar en el Passeig de Gràcia.