Azores, Isla de São Miguel

Continuación del Viaje a Madeira y Azores

Vuelo a la Isla San Miguel – día 7

Nuestro vuelo de la compañía TAP Air Portugal proveniente de Madeira tuvo una duración de un par de horas aproximadamente, aunque parezca que las dos islas están cerca cuando las miramos en un mapa, realmente hay casi mil kilómetros entre ellas, ubicadas en un punto intermedio entre Europa y el continente Americano, de ahí que fueran lugar obligatorio de parada, tanto de los barcos como de los primeros vuelos entre los dos continentes .

A la llegada del aeropuerto fuimos a las oficinas de Europcar para recoger nuestro coche de alquiler, un Ford fiesta, y nos dirigimos hacia nuestro hotel, situado en pleno centro de Ponta Delgada.

La tarde la dedicamos a descansar y darnos un baño en la piscina del hotel, pues como ya llevábamos una semana de ruta por Madeira nos merecíamos un día de relax.

Danzas de Sao Miguel

A media tarde salimos a pasear por la ciudad, al llegar frente a la Igreja de São Sebastião, nos encontramos con un festival de danzas populares, habian instalado un escenario en la plaza de las Portas da Cidade o también llamada puerta de los tres arcos, fue construida en 1783, junto al monumento del descubridor y primer gobernador de las islas, Gonçalo Velho Cabral, antaño señalaba el lugar de entrada a la ciudad. Pasamos el resto de la tarde hasta el anochecer viendo el entretenido espectáculo gratuito de canto y danzas típicas de la Azores.

Danzas de Sao Miguel

Cenamos en el hotel y poco más pues preferimos guardar fuerzas para el día siguiente.

Ponta Delgada – día 8

Iniciamos la visita del casco histórico de la ciudad por el Fuerte de São Bras, usado en el siglo XVI como defensa ante los piratas y corsarios que intentaban asaltar la ciudad, muestra de ello, todavía se conservan algunos cañones que actualmente sirven para que los turistas nos hagamos fotografías a su lado, el fuerte está situado frente al océano, justo al lado del puerto pesquero.

Ayuntamiento Ponta Delgada

Subiendo por la calle campo de San Francisco, entramos a visitar la Igreja de São José construida en el siglo XVI, a continuación visitamos el Santuário do Senhor Santo Cristo dos Milagres, el cual, el 23 de abril del año 1541 fue abierto al culto como convento.

De camino hacia la plaza del ayuntamiento, Pasamos frente al Palácio Marquês da Praia e Monforte del siglo XIX. Al llegar a la plaza del ayuntamiento nos hicimos una fotos frente a la fuente con el ayuntamiento de fondo.

Regresamos a la plaza de la Portas da Cidade, para luego seguir callejeando hasta llegar al Jardim Botánico de António Borges, construido en al año 1858 como jardín privado para un productor de piñas el cual le dio el nombre. Un bucólico lugar donde pasear plácidamente, uno de sus arboles más emblemáticos es un enorme ficus de 150 años con sus inmensas raíces agarrándose a la tierra.

Jardim Antero de Quental 

Como queríamos encontrar algún punto de vista un poco alto sobre la ciudad, nos aconsejaron visitar la Ermida de Nossa Senhora Mãe de Deus, situada sobre una colina, por al camino pasamos por el Jardim Antero de Quental . Una vez en lo alto de la ermita, dispusimos de unas vistas bastante buenas sobre la ciudad y el puerto.

Igreja Matriz de Sao Sebastiao

Tras la comida proseguimos con nuestra visita a Ponta Delgada, visitando la Igreja Matriz de Sao Sebastiao, construida el año 1455, con su precioso pórtico de estilo manuelino, en su interior nos sorprendieron las capillas y sus frescos.

El resto de la tarde lo dedicamos a pasear por la ciudad descubriendo callejuelas y recorriendo el paseo marítimo de un extremo al otro disfrutando de la brisa marina.

Noreste de la Isla – día 9

Salimos de Ponta Delgada en dirección Norte, la idea de este día era hacer un tour paisajístico de esta parte de la isla, hicimos varias paradas, entre las más destacadas por orden de recorrido fueron las siguientes :

Pasada la ciudad de Ribeira Grande cogimos la carretera EN1-1A en dirección São Brás, a unos cinco kilómetros, nos detuvimos en el Miradouro de Santa Iria, con unas preciosas vistas de los campos de cultivo de color verde intenso contrastando con el azul del océano y los rebaños de vacas pastando junto al mar, unas imágenes bastante similares al paisaje asturiano que hemos visitado este verano, pero con muchísimas más flores en los márgenes de los campos.

Miradouro de Santa Iria

Es realmente impresionante la cantidad de hortensias en flor que hay por todos los lados, en los márgenes de la carretera, en los márgenes de los campos y en todos los parques que hemos visitado, supongo que la tierra con sustrato volcánico de la isla, junto con la lluvia que casi cada día aparece en algún momento debe favorecer que se reproduzcan masivamente.

Miradouro de Santa Iria

Hicimos unas breves paradas en el Miradouro de São Brás y en el Miradouro dos Barreiros, donde nos desviamos por la carretera EN2-1A en dirección a Furnas. Una vez transcurridos 13 kilómetros llegamos al famoso Mirador del Pico do Ferro  a 570 metros de altura, con unas estupendas vistas al Lagoa de Furnas, un lago que se ha formado dentro del antiguo cráter del Volcán das Furnas.

Mirador del Pico do Ferro
Caldeiras, Furnas

Al descender hacia el pueblo de Furnas, una vez dentro de la población, nos dirigimos hacia el Largo das caldeiras para visitarlo, es una zona de alta actividad geotérmica, donde pudimos observar el vulcanismo en plena acción, con varias charcas de agua hirviendo y fumarolas por todos los lados con un fuerte olor a azufre, es impresionante comprobar el poder de la tierra bajo nuestro pies.

En la población de Furnas hay otro lugar con actividad geotérmica llamado Caldeiras da Lagoa das furnas, que fue nuestra siguiente visita, allí pudimos ver de primera mano como cocinan, metiendo inmensas ollas dentro de agujeros en la tierra que aprovechan el calor del volcán, el famoso Cozido das Furnas tan típico de la isla, como ya era medio día, había una gran actividad de trasiego de ollas, normalmente los restaurantes de la zona cocinan sus cocidos en estas calderas naturales, para luego servirlos en sus locales.

Elaboración del Cocido

Para descansar un poco de la ruta, nos fuimos a orillas del lago a observar las aves acuáticas nadar y a los turistas navegar con las canoas. Detrás nuestro iban pasando por el camino las pickups con varias ollas en su zona de carga hacia sus respectivos restaurantes.

A orillas del lago

Al llegar la hora de comer, volvimos al centro de la población donde comimos en uno de sus múltiples restaurantes el típico cocido das furnas, el plato está elaborado con tocino, costillas, pollo, chorizo, morcilla, repollo, patatas y zanahorias, una combinación contundente y abundante que nos dejo algo empachados, yo diría que es un plato ideal para invierno pero en verano quizás es demasiado.

Tras la comida, vistamos el Jardín Botánico Terra Nostra, un maravilloso jardín, el cual fue catalogado como uno de los 12 jardines más bonitos del mundo, ocupa una superficie de doce hectáreas, en la cuales pudimos disfrutar de una gran diversidad de plantas y árboles exóticos, destaca la mayor colección de camelias del mundo, con más de 600 variedades, también en su interior hay una piscina de aguas termales ferruginosas con una agua de color amarillo intenso, donde se puede disfrutar de un agradable baño a más de 35 grados, aunque nosotros no lo hicimos.

Jardín Botánico Terra Nostra

Los orígenes del parque se remontan al siglo XVIII cuando fue fundado por Thomas Hickling, que era el cónsul honorario de los Estados Unidos en la isla de San Miguel (São Miguel), como su residencia de verano, llamada en aquel momento Yankee Hall, posteriormente en el el siglo XIX fue adquirido por el Vizconde da Praia, que creo las plantaciones de alamedas y de lechos de flores, cambiando el nombre de la finca por la actual de Casa do Parque, donde se ubica el actual Terra Nostra Garden Hotel.

Le dedicamos al jardín cerca de dos horas, pues tiene un tamaño considerable, a parte que el caminar entre frondosas arboledas, tupidos mantos florales y rodeados de apacibles lagunas, incitan a tomarte la visita con mucha tranquilidad.

Furnas

El horario de vista es de de mayo a octubre 10 a 19h. y de noviembre a abril de 9 a 17h., con un precio de 8€ para los adultos y 4€ los niños.

Vila do Nordeste

Dejamos la villa de Furmas y nos dirigimos hacia la Vila do Nordeste, también llamada simplemente Nordeste, en poco más de media hora llegamos, todo y que nos detuvimos en una par de miradores que hallamos por el camino. Encontrándonos con la sorpresa de que la única carretera que atraviesa la población, estaba adornada con una larga alfombra floral de un extremo al otro de la villa, siendo imposible pasar por ella, nuestra idea era visitar la población y seguir por la carretera EN1-1A hasta el Miradouro da Ponta do Sossego y al de Ponta do Arnel, pero nos fue imposible.

Vila do Nordeste

Al final resultó, que ese día había una celebración al estilo de los pasos de semana santa o Corpus que se hacen en España. Visto que no podíamos seguir con nuestros planes, nos quedamos a ver toda la procesión donde creo intervenía casi todos los habitantes junto con las autoridades pertinentes, fue interesante ver las costumbres autóctonas de la Vila do Nordeste, algunos de los niños iban vestidos como de comunión y las niñas llevaban alas de ángel cosidas en sus vestidos, muy curioso. Visitamos la Igreja Matriz de São Jorge del siglo XVIII, que debido a la celebración estaba completamente ornamentada.

Vila do Nordeste

Improvisamos la ruta de regreso hacia Ponta Delgada, repitiendo un tramo de la carretera por la que habíamos ido, desviándonos para cruzar hasta la costa del Sur por la EN4-2A realizando varias pausas en los paisajes que nos íbamos encontrando para hacer fotografías y video.

Oeste de la Isla – día 10

Tras el desayuno salimos en dirección al Lagoa do Canario, situado en la parte Oeste de la isla a unos 15 kilómetros de Ponta Delgada.

Durante el trayecto nos detuvimos en el Miradouro do Pico do Carvão, la verdad es que en Azores tienen muy bien organizado e indicado el tema de los miradores, todos con buen aparcamiento y grandes vistas.

Una vez llegamos al Lagoa do Canario hicimos una pequeña ruta que recorría la orilla, por este lago tan tranquilo rodeado de arboles, realmente fotogénico.

Siguiente parada el Miradouro da Vista do Rei, situado sobre el Lagoa das Sete Citades, que nos ofreció unas fantásticas vistas del antiguo cráter con sus lagos y la pequeña población de Sete Cidades a sus orillas.

Sete Cidades

Al descender por la carretera EN9-1A hacia la población de Sete Cidades nos detuvimos en el Miradouro do Cerrado das Freiras y en el Miradouro da Lagoa de Santiago, con buenas vistas a la laguna del mismo nombre, para realizar las respectivas fotografías del paisaje.

Sete Cidades

Una vez en la población de Sete Cidades a orillas de Lagoa Verde y Lagoa Azul, hicimos un paseo por sus tranquilas calles, visitando la Igreja de São Nicolau, volviendo a descender hasta el puente llamado Canal Das Sete Cidades, para realizar un relajante paseo por la orilla del lago Verde.

Paisajes en Sete Cidades
Mosteiros

Nos trasladamos hasta el bonito pueblo marinero de Mosteiros, situado en extremo occidental de la Isla, nuestro primer objetivo fue bañarnos en la Praia dos Mosteiros, aunque también dispone de unas piscinas naturales entre las coladas de lava, preferimos la oscura arena volcánica de la playa. Hicimos un recorrido por la población que se compone íntegramente de casitas encaladas blancas de aire andaluz, sin apenas aceras en sus calles y con encanto isleño.

Subimos al Miradouro do Ponta do Escalvado, con unas estupendas vistas de la costa que va de Puntas da Ferraria y la población de Mosteiros, siguiendo con la ruta de miradores fuimos al Miradouro do pico de mafra, donde se distinguían perfectamente los islotes frente a la costa.

Miradouro do pico de mafra
Vila das Capelas
Vila das Capelas

Una población de 3000 habitantes, cuyos orígenes fueron eminentemente marineros, con una arraigada tradición ballenera, como recuerdo de aquellos tiempos nos encontramos con un monumento de una ballena frente al edificio de Junta de Freguesia de Capelas, nos pareció muy interesante el poder pasear por su pintoresco barrio marinero de modestas casas. Desde la población hay varios miradores como el Miradouro da Vigia das Baleias, el Miradouro do Navio y el Miradouro das Capelas, nosotros solo vistamos el primero.

Postal de Vila das Capelas

Dimos por terminadas la visitas del día y regresamos al hotel en Ponta Delgada.

Centro – Este de la Isla – día 11

Caldeira Velha

Salimos dirección al Este de la isla, pasando por las afueras de Ponta Delgada, deteniéndonos en algunos miradores, en este viaje ya era como un vicio, mirador que veíamos, mirador que nos deteníamos, nuestro próximo destino era la Caldeira Velha.

Al llegar a las cercanías de la Caldeira, nos encontramos que el bosque alrededor de la carretera o mejor dicho de la pista de tierra, era cada vez más frondoso, con enormes helechos tropicales, junto a arboles de laurisilva, una sensación similar a cuando estuvimos en los bosques de Costa Rica.

Caldeira Velha

La zona de piscinas naturales esta ubicada en la ladera del Volcán Água de Pau, uno de los tres volcanes principales de la isla , que a pesar de que desde el siglo XVI no tiene actividad, en su interior sigue emanando energía geotérmica para calentar el agua de las pozas.

Tras dejar el coche, caminamos un pequeño tramo de pista y llegamos a la primera y más conocida poza, la  Poça de la Cascata, una piscina natural, bueno más o menos natural, ya que para formar la piscina se ha construido un pequeño dique de ladrillo para así contener las aguas, creando una piscina de poca profundidad, para hacerla más encantadora dispone de una cascada para disfrute de los bañistas e instagramers.

Caldeira Velha

Nosotros no nos bañamos, pero estuvimos bastante tentados en hacerlo, las aguas son de color ocre verdoso con un fuerte olor a azufre, pero es lo característico de estas aguas geotermales volcánicas, la temperatura oscila alrededor de los 25 grados.

Para los que gusten de aguas con mayor temperatura disponen de las pozas Poça dos Vimes y Poça dos Fetos que están a 37 grados, pero no os equivoquéis con la poza  Fumarola, que tiene sus aguas a más de 70 grados borboteando, pero no os preocupéis porque dispone de letreros advirtiendo del peligro para no acabar cocidos.

Ribeira Grande

Situada a unos 6 kilómetros de Caldeira Velha, se encuentra la ciudad de Ribeira Grande, una ciudad de poco más de 5000 habitantes situada en la costa Norte, a orillas del océano Atlántico.

Mirador antes de llegar a Ribeira Grande

Iniciamos la visita de su centro histórico por la plaza del ayuntamiento, originalmente fue un palacio del siglo XVI con su original Torre del Reloj, el cual fue construido en estilo manuelino al igual que otras muchas construcciones en la isla, como no teníamos prisa, nos relajamos un rato en el Jardim do Largo 5 do Outubro situado frente al ayuntamiento.

Jardim Municipal

A continuación caminamos hacia el Jardim Municipal , a orillas del arroyo que cruza la ciudad, al final del parque, justo antes de llegar al océano, nos encontramos con el ponte da Ribeira Grande o puente de los 8 arcos, desde lejos más que un puente parece un acueducto, al otro lado del puente está la Praia do Monte Verde, con bastantes rocas y en el lado derecho las Piscinas Municipais Das Pocas.

Ribeira Grande

Recorrimos varias de las calles del casco histórico, con sus encantadoras casas de dos plantas todas ellas pintadas en blanco y negro, durante nuestro paseo visitamos la Iglesia Espíritu Santo, la Iglesia de Nossa Senhora da Estrela construida en el siglo XVI y pasamos frente al Teatro Ribeiragrandense.

Miradouro do Salto da Farinha

Paramos a comer a mitad de trayecto hacia este mirador, encontramos un restaurante que hacían un cocido similar al de Furnas, así que no lo dudamos y volvimos a comer el exquisito cocina de Sao Miguel.

Miradouro do Salto da Farinha

Al llegar al mirador el día se había nublado un poco, pero en esta isla nunca se sabe, tan pronto salía un sol radiante, como nos empezaba a lloviznar y después volvía salir el sol, por alguna razón la vegetación estaba tan verde.

Miradouro do Salto da Farinha

El salto de agua tiene una altura de 40 metros, como desde el mirador se veía perfectamente, no bajamos a pie de cascada por el camino, además el día tenia pinta de llover en breve.

Preferimos seguir con el coche en ruta hacia el Miradouro da Pedra dos Estorninhos, siguiendo por el Miradouro da Pedra dos Estorninhos hasta llegar a las Piscinas da Foz da Ribeira do Guilherme y su mirador de Miradouro da Boca da Ribeira.

Como cuando hicimos la visita a la Vila do Nordeste no pudimos proseguir nuestra ruta por la carretera a causa de la procesión, decidimos visitar en esta ocasión los miradores que nos habian quedado pendientes, así que nos fuimos hasta el Miradouro da Ponta do Arnel, el Miradouro da Ponta do Sossego y el Miradouro da Ponta da Madrugada, todos ellos con unas vistas fantásticas.

Lagoa do Fogo

Nos quedaba uno de los mejores lagos de que dispone la isla de Sao Miguel, situado en el concelho de Vila Franca do Campo, habíamos hecho una primera intentona por la mañana, después de visitar la Caldeira Velha, pero nos encontramos con una espesa niebla y decidimos regresar al atardecer a ver si había desaparecido, por suerte fue así, tened en cuenta que para poder ver este lago depende mucho de las condiciones meteorológicas, pero vale mucho la pena subir la veces que haga falta para verlo.

Lagoa do Fogo

Uno de los mejores lugares para verlo es desde los miradores Miradouro do Pico da Barrosa y el Miradouro do Lagoa do Fogo, como nos gusto tanto la vista, nos detuvimos en varias curvas de la carretera para hacer fotografías desde múltiples puntos. Encontré a faltar el poder bajar a sus orillas, pero como era un poco tarde desestimamos la idea, es un lugar realmente idílico, nada que envidiar a cualquier paisaje andino. Satisfechos por haber podido ver uno de los paisajes mas maravillosos de la Sao Miguel, regresamos hacia Ponta Delgada al hotel.

Vila Franca do Campo – día 12

La ventaja de ser una isla relativamente pequeña es que se tarda poco en poder proseguir con la visitas del día anterior, en este caso visitamos la ciudad costera de Vila Franca do Campo, situada en la costa Sur a 30 kilómetros de la actual capital , originalmente Vila Franca fue hasta el año 1522 la capital de la isla de São Miguel, actualmente es famosa por sus cultivos de piñas, una dato muy curioso que desconocía totalmente, la verdad es que por Barcelona nunca he visto piñas provenientes de Azores.

Hicimos un recorrido por la zona del casco histórico, visitando la Igreja de São Miguel Arcanjo, situada frente a los Jardines de Antero de Quental, en lateral del jardín está el ayuntamiento o Cámara Municipal, frente el ayuntamiento hay otra iglesia la Igreja do Senhor Bom Jesus da Pedra, si algo abunda en esta isla son iglesias, al zigzaguera por sus calles nos encontramos con la Ermida de Nossa Sra. da Natividade y la Igreja de São Pedro.

Vila Franca do Campo

Nos fuimos dirigiendo hacia la Praia do Corpo Santo, pasando frente a la ermita de Sao Pedro Goncalves, ya que nos pilló de camino al ir hacia el Forte do Baixio, situado en el muelle frente al océano, la fortaleza formaba parte de las defensas de la ciudad desde el siglo XVI.

Vila Franca do Campo

Desde este muelle es de donde salen las barcazas para ir al Islote de Vila Franca do Campo, que era la idea que llevábamos, se trata de una encantadora isla de  forma ovalada, originada por un antiguo volcán, en cuyo cráter se creo una piscina natural, dependiendo de la marea, la playa es más o menos amplia, por suerte cogimos cuando la marea estaba bajando así que cada vez dispusimos de más playa. Pasamos una agradable mañana en sus cristalinas aguas, donde se podía ver alguna que otra estrella de mar.

Vila Franca do Campo

En la actualidad esta pequeña isla es famosa por celebrarse el Red Bull Cliff Diving, donde compiten los mejores clavadistas de acantilados del mundo.

Una vez regresamos al centro ciudad, había llegado la hora de comer, por lo que decidimos ir al restaurante “O Jaime – Jardim do Roberto“, que nos habian recomendado, está especializado en pescados y dispone de una amplia y agradable terraza.

Vila Franca do Campo

Tras la comida cogimos el coche para ir a visitar la ermita de Nossa Senhora da Paz, esta situada a unos tres kilómetros de la ciudad en lo alto de la colina, lo más característico de esta ermita es la escalera de acceso, con cien escalones en diez niveles, en cada nivel hay una representación de los Misterios Sagrados realizados en azulejo. Una vez arriba pudimos disfrutar de unas vistas fantásticas de Vila Franca do Campo, los campos de cultivo y del islote donde nos habíamos estado bañando en la mañana.

ermita de Nossa Senhora da Paz

Hablando de los campos de cultivo, ese fue nuestro siguiente destino, visitamos uno de los invernaderos donde cultivan las preciadas piñas de Sao Miguel, había un auténtico mar de invernaderos, todos alineados en grandes esplanadas.

Una vez pasamos al interior del invernadero pudimos contemplar miles de plantas de piña, nos explicaron que todos los invernaderos disponen de controladores de humedad y temperatura para que esté siempre a un nivel constante, incluso en algunos, había una densa niebla producida artificialmente para humedecer la planta y evitar las plagas.

De regreso a Ponta Delgada hicimos una parada en Caloura, para visitar algunos de sus miradores el de Ponta da Galera y el Miradouro do Pisão, ambos con fantásticas vistas de los acantilados volcánicos.

Ponta Delgada
Ponta Delgada

Una vez en el hotel, empezamos a organizar las maletas ya que al día siguiente teníamos nuestro vuelos a Lisboa

Continúa en Lisboa

Actividades organizadas

Actualmente hay una gran cantidad de actividades que se pueden realizar desde la isla de São Miguel, pero cuando estuvimos nosotros el turismo todavía estaba bastante incipiente, siendo completamente imposible poder organizar algunas actividades, como por ejemplo el avistamiento de cetáceos, que a nosotros tanto nos atrae, no encontramos ninguna manera de poder realizarlo, por más que preguntamos, fue una misión imposible.

Recuerda Si te ha gustado el diario dale a “me gusta” y si te parecen interesantes nuestros diarios de viajes haz clic en “Seguir”, muchas gracias.

Aquí os dejo algunas actividades:

Avistamiento de cetáceos + Islote de Vila Franca : https://www.civitatis.com/es/sao-miguel/avistamiento-cetaceos-islote-vila-franca/?aid=11064

Tour panorámico por Ponta Delgada : https://www.civitatis.com/es/sao-miguel/tour-panoramico-ponta-delgada/?aid=11064

Nado con delfines en São Miguel : https://www.civitatis.com/es/sao-miguel/nado-delfines-sao-miguel/?aid=11064

Paseo en barco con avistamiento de cetáceos : https://www.civitatis.com/es/sao-miguel/paseo-barco-avistamiento-cetaceos/?aid=11064

Tour en kayak por São Miguel : https://www.civitatis.com/es/sao-miguel/tour-kayak-sao-miguel/?aid=11064

Excursión a Sete Cidades y Lagoa do Fogo : https://www.civitatis.com/es/sao-miguel/excursion-sete-cidades-lagoa-fogo/?aid=11064

Tour en jeep por Furnas : https://www.civitatis.com/es/sao-miguel/tour-jeep-furnas/?aid=11064

2 comentarios en “Azores, Isla de São Miguel”

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