Alsacia, pueblos de Navidad y Selva Negra

Puente de Diciembre

Estábamos pensando que hacer el puente de Diciembre y después de valorar varias posibilidades de viaje, al final  decidimos pasar estos días en los Encantadores pueblos Navideños de Alsacia y Selva Negra, con sus casas salidas de los cuentos y fantasías de Disney.

Como siempre en estos casos obtuvimos toda la información posible en Internet y optamos, después de valorar varias opciones, por un vuelo Barcelona – Basilea ida y vuelta, pues es la forma más económica de llegar en avión, miramos la de ir directo a Estrasburgo pero sale carísimo. Encontramos un vuelo de Vueling bastante interesante.

Reservamos un coche de alquiler en Hertz, aquí sí que hay que ir con mucho cuidado, en el aeropuerto de Basilea hay dos Hertz, una en Francia y otra en Suiza, en nuestro caso cogimos la de Suiza, pero del precio ofertado a la realidad se nos dobló, al coger el seguro a todo riesgo y encima en la entrega del vehículo, cuando entras al aeropuerto solo te indican el aparcamiento Hertz del lado francés por lo que nos pusieron una penalización de 30 euros por dejar el coche en el aparcamiento erróneo, eso que está a 100 metros uno del otro, hice una reclamación pero ni caso, como ya has pagado estos de Hertz pasan de ti totalmente, total que lo que en un principio tenía un coste 280€ se nos convirtió en 590€, sobre todo por el seguro a todo riesgo que siempre prefiero estar tranquilo, si no lo coges, la franquicia es de 1.200€ o sea que, más vale prevenir.

En cuanto a los hoteles optamos por pasar la primera noche en Mulhouse, dos noches en Estrasburgo, una noche en Friburgo y la última noche en Basilea, todos los hemos reservado a través de booking.

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Esperando en el aeropuerto

Vuelo y llegada a Mulhouse

Elegimos un vuelo que salía por la noche, después de un día de trabajo y así aprovechar bien el primer día en la zona. Llegamos a la hora correcta, recogimos el coche en la Hertz de Suiza, la cual se accede a través de un pasillo que cruza la frontera en el aeropuerto, y nos ofrecieron el seguro a todo riesgo que cogimos, pues como he comentado si tienes un percance tienes que pagar un dineral de franquicia, nuestro coche un Mini clubman full equipe, tracción a cuatro ruedas, cosa que nos fue estupenda, pues como explicaré más adelante nos nevó un par de veces.

El primer hotel lo teníamos en Mulhouse, escogimos el Ibis Mulhouse Centre Ville, un hotel bastante económico, en el centro de la población.

Al salir del aeropuerto tomamos la A35 hasta Mulhouse, en media hora ya estábamos allí, el hotel es limpio y correcto, muy céntrico y con aparcamiento.

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Mulhouse

Una vez dejamos las maletas , nos dispusimos a cenar, pero como siempre en estas zonas centro europeas a las ocho de tarde es como si fueran las dos de la madrugada en España y tuvimos que conformarnos con un kebab en un pasillo de un centro comercial, lo demás estaba todo cerrado y lo que estaba abierto nos decían que ya iban a cerrar enseguida, después de cenar, paseamos por el centro del pueblo totalmente desierto, tiene una plaza frente a la catedral con un mercado navideño cerrado, claro, que por suerte todavía conservaba la iluminación encendida, está bien, pero como poblaciones navideñas teníamos que ver un montón lo dimos por visto y nos fuimos a dormir.

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Mulhouse

Colmar, Eguisheim, Kaysesberg, Estrasburgo

Nos levantamos temprano, desayunamos en el hotel y nos dirigimos hacia Colmar, al llegar pudimos aparcar, por suerte,  cerca del centro en la zona azul, en la Rue Turenne, esta población es de postal, una de las más bonitas según mi opinión, con sus canales que la atraviesan y las casas decoradas con motivos navideños, por algo es llamada la Pequeña Venecia, el recorrido visitable no tiene perdida pues es casi circular. La misma calle “rue Turenne” es la que tiene el famoso puente que sale en todas las fotos de Colmar del canal con las casitas a los lados, justo antes de cruzar el puente hay una calle a la derecha, la Quai de la Poissonnerie, que te dirige hacia el mercado cubierto de Colmar, tan solo en este primer trayecto de apenas doscientos metros la cámaras fotográficas echaban humo de tantas fotos que hacíamos, parece que estés dentro de un cuento, a veces tienes la sensación de estar en un parque temático de Disney. Giramos a la izquierda en la rue des Ecoles, la cual nos llevo de lleno a las calles principales adornadas, fuimos paseando aleatoriamente por calles y callejuelas impregnándonos del espíritu navideño que destila la ciudad, con sus mercados, preciosas tiendas y como no, los puestos de vino caliente “vin chaud” tan típicos de la zona, es como una sangría caliente con canela, no está mal pero no me entusiasmó demasiado, sigo prefiriendo la sangría .

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Colmar

Aproximadamente en un par de horas esta todo visto, si no te entretienes demasiado en los tenderetes, Colmar puede dar mucho más de si, pero eso depende de cada uno, en nuestro caso y como ibamos a ver una infinidad de mercados Navideños ya tuvimos suficiente.

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Colmar

Volvimos hacia el aparcamiento para coger el coche y dirigirnos hacia Eguisheim, uno de los pueblos más bonitos de Francia según dicen, esta población está a quince minutos del Colmar, tomando la D1 bis, en solo siete kilómetros llegas al centro, donde hay aparcamientos cerca de la zona visitable.

El recorrido de esta población es completamente circular, a excepción de la zona central que no tiene perdida pues es relativamente pequeña.
Al entrar andando giramos a la izquierda por la calle rue du Rempart S, que nos llevo directamente a la foto típica de población una casa ultra estrecha tremendamente fotogénica, como digo es ir siguiendo la calle y fuimos recorriendo la población con sus preciosas casas de colores, como se acercaba la hora de comer y teniendo en cuenta que en estos países empiezan a comer bastante temprano, entramos en una pequeño restaurante pizzería que encontramos por el camino, se llama Restaurant Dagsbourg, no sé si es por el frío o qué, pero la comida estaba buenísima, comimos la tarte flambeé típica de Alsacia que es parecida  a una pizza muy fina. Seguimos la visita, con su pequeño mercado, la plaza del ayuntamiento, etc.

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Eguisheim

Volvimos al coche y nos dirigimos hacia Kaysersberg, por la D83 y en solo veinte minutos llegamos, son unos 14 kilómetros aproximadamente, aparcamos a la entrada del pueblo, cruzamos el río Weiss y visitamos las calles principales de la población, con el sonido del río de fondo, no tienen perdida, pues con las decoraciones tan exageradas que hacen destacan claramente las calles principales, por el camino nos encontramos con un “San Nicolás”, representación del origen de Santa Claus, un obispo que regalaba juguetes a los niños, por algo estamos en los orígenes de las leyendas de las fiestas Navideñas, estaba, como no, lleno de hermosas tiendas, osos y renos gigantes de peluche y todas las decoraciones típicas.

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Kaysersberg,

En invierno se hace de noche bastante temprano y aún nos quedaba una población que queríamos visitar este día, tomamos la D1b y nos dirigimos con el coche hacia Riquewihr, otro típico pueblo con un mercado navideño, y casas con fachadas de colores y sus vigas de madera atravesándolas, una preciosidad, cuando llegamos ya era de noche y empezaba hacer fresquito.

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Riquewihr

Es una calle principal con varias callejuelas laterales que se visitan, en una hora aproximadamente hicimos la visita de sus calles y volvimos al coche para ir a Estrasburgo, que es donde teníamos un apartamento el Rosys Appartement, situado a un par de kilómetros del centro de la ciudad, en una zona residencial.

En una hora nos plantamos allí, a pesar de un poco de caravana que encontramos en la autopista, ya nos estaba esperando el encargado del apartamento para darnos la llave y abrirnos el garaje para guardar el coche, son unos apartamentos muy grandes, con todos los servicios, televisión por cable, cocina,…

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Como hacia frío y estábamos cansados pedimos la comida por Internet, aprovechado que ahora en Europa han quitado el roadming, nos llego con un poco de retraso pero nada alarmante, después de cenar vimos un poco la tele y a dormir que había sido un día muy intenso.

Estrasburgo

Al levantarnos, fuimos a una panadería que había justo enfrente, compramos unas pastas y cafés para comerlo en el apartamento, son las ventajas de los apartamentos, que no te obliga siempre ir a cafés y restaurantes, con el ahorro que eso representa.

Después del desayuno, fuimos a la parada del tranvía que estaba muy cerca, cogimos el que nos llevaba al centro, en dirección Poteries, nos dejo en pleno centro en tan solo diez minutos, justo en la plaza Kleber, punto de partida del día, en la plaza había un abeto gigantesco con sus adornos, esta plaza está rodeada de edificios monumentales. Bajando por la rue des Grandes Arcades , llegamos a la rue des Hallebardes, donde giramos a la izquierda para llegar a la Catedral de Notre Dame de Strasbourg, justo en la esquina, está la oficina de turismo, nos informamos un poco de la zona visitable, y aprovechamos para comprar los tiquets para hacer el tour con el barco por los canales de Estrasburgo.

Después de visitar la Catedral, bajamos por la calle Rue de Maroquin, para llegar al embarcadero donde debíamos embarcar en el minicrucero de los canales, el barco recorre los canales principales de la ciudad, pasando por algunas esclusas para salvar los diferentes niveles del río, es un tour totalmente recomendable, casi imprescindible diría yo, pues aparte de lo agradable del recorrido, ves la mayoría de atracciones turísticas completamente relajado, pasamos por la pequeña Francia, la zona de edificios de la comunidad europea, y un largo etcétera.

Al finalizar la excursión, nos dispusimos a recorrer a pie varias de las zonas que vimos con el barco, por lo que empezamos por la pequeña Francia una de las más peculiares y encantadoras, cogimos la rue de la Monnaie hasta salir a lado del río y seguir su curso hasta la esclusa, visitamos la Petite France.

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Petite France

continuamos hasta el Pont de L´Abattoir, para cruzar el río, desde donde ya se tienen las primeras vistas del famoso Barrage Vauban, nos dirigimos hacia allí, para subir y poder hacer las preciosas fotografías que hay desde este punto de vista, con la catedral al fondo y todos los típicos barrios franceses. Volvimos hacia la Petite France, por la calle “Rue du Bain aux plante” y comimos en un restaurante que se llama la Petite Alsace, donde se come muy bien, especialmente los platos de cocina tradicional alsaciana.

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Pont de L´Abattoir

Después de comer, nos adentramos otra vez en la ciudad por la Grand Rue, y dirigirnos a la estación central. Una estación donde la fachada con formas ovaladas de cristal esconde la antigua fachada.

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estación central

Nos dirigimos a la Place Broglie donde hay otro mercado de Navidad instalado, quizás el que más afluencia de gente tiene, recorrimos sus tenderetes y cruzamos otra vez el río por el Pont du Theatre para ver los edificios del Palais du Rin, la biblioteca nacional y el teatro nacional.
Volviendo hacia el centro de la ciudad por la Rue des Juifs, regresamos para ver la Catedral de noche, tomarnos un chocolate caliente en un bar de la plaza y después volver al apartamento pues habíamos tenido otro día muy intenso, antes de coger el tranvía compramos la cena en un supermercado para prepararla en el apartamento, ventajas, como ya he dicho,  de los apartamentos sobre los hoteles.

Obernai, Castillo de Haut-Koenigsbourg,Ribeauville, Friburgo

Este día volvimos a los pueblos navideños que nos quedaban por ver, salimos temprano de Estrasburgo por la A35 hacia Obernai a unos treinta kilómetros, en menos de media hora estábamos allí, otro bonito pueblo con sus casitas, adornos y mercado navideño, con muchísimo encanto, hicimos la visita correspondiente, y en un par de horas estaba todo visto.

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Obernai

Nos dirigimos hacia el Castillo de Haut-Koenigsbourg, en Orschwiller, está a unos cuarenta kilómetros de Obernai, mientras íbamos subiendo con el coche empezó a nevar, y cuando aparcamos ya nevaba intensamente, solo pudimos hacer la visita de los patios y exterior pues como era la hora de comer estaba cerrado y no abrían hasta pasada una hora y media, la verdad tampoco nos importo mucho, habíamos leído que lo mejor del castillo es la vista exterior.

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Castillo de Haut-Koenigsbourg

Después de una rápida visita , parecía que empezaba a parar de nevar, descendimos hasta la población de Ribeauville, a unos quince kilómetros, y como era la hora de comer entramos en un restaurante que nos pareció interesante y de precio moderado, Aubergue au Zahnacker, de comida tradicional exquisita, muy recomendable, después de comer visitamos la población , encantadora como casi todas , llena de tiendas y adornos. La verdad es que son pueblos preciosos, pero al final son todos muy parecidos, pero claro, cada uno tiene su propio encanto.

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Ribeauville

Una vez en el coche pusimos rumbo hacia Friburgo en Alemania, por la D424, allí teníamos  el siguiente Hotel, para hacer una incursión en la Selva Negra, el recorrido es de una hora aproximadamente, después de cruzar la frontera, llegamos a la ciudad Bávara, el hotel es el Greencity Boardinghouse, un hotel ecológico, situado en las afueras, por lo que había que coger el coche cada vez que teníamos que ir al centro.

Aprovechamos para hacer una visita nocturna de la Friburgo, vimos la catedral “Freiburguer Múnster”, un par de mercados navideños muy animados, siempre con el aroma del vino caliente con canela, zigzagueamos por sus calles para ir haciéndonos una idea de la zona histórica de la ciudad.

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Friburgo

Cenamos en una pizzeria del centro. La ciudad es bonita, pero viniendo de los pueblos de la Alsacia, Friburgo parece más aburrido en cuanto a decoración navideña de refiere. Volvimos al hotel para descansar.

Friburgo, Triberg, Basilea y Regreso a Bcn

La mañana la destinamos a la visita de “día” de Friburgo, aparcamos el coche en el Parkhaus Karlsbau, igual que hicimos el día anterior, volvimos a la plaza de la catedral para ver el mercado de frutas y verduras de la mañana y entramos en la catedral para visitarla, todos los alrededores está repletos de edificios emblemáticos, por lo que es buen lugar para varias tomas fotográficas, la zona histórica no es demasiado grande por lo que en dos horas está más que vista, realmente vimos casi los mismo que el día anterior de noche, sus calles comerciales, sus mercadillos navideños y el canal.

A media mañana salimos con el coche en dirección a Triberg por la B500, está a una hora aproximadamente, cuál fue nuestra sorpresa que cuando tan solo habían transcurrido 10 kilómetros de Friburgo empezaba a estar todo nevado y a la media hora parecía que estábamos en medio de los Alpes, con inmensos abetos con sus ramas llenas de nieve, una maravilla de paisaje, el único inconveniente era la nieve que había en la carretera , pero el Mini al ser tracción 4  se comportaba muy correctamente, a la llegada a Triberg, primero entramos en una de las múltiples tiendas que venden relojes de cuco, por lo que es famosa la zona, después fuimos a ver la que dicen es la cascada más alta de Alemania, cosa que tengo mis dudas, con algunas ardillas que esperaban a ver si caía algo de comida por el camino, la cascada está a solo 5 minutos andando del centro de la población.

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Triberg

 

Comimos en una especia de panadería- pizzería, nada del otro mundo, y después fuimos a ver el reloj de cuco más grande del mundo, que está saliendo de la población en una zona un poco alejada, es una tienda de relojes inmensa que tiene un reloj de cuco en cada lateral a cual más grande, como curiosidad está bien.

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Para no tener que conducir de noche fuimos tirando hacia Basilea que es donde teníamos el último hotel antes del vuelo de vuelta a Barcelona.

El hotel de Basilea fue el hotel F1 Mulhouse Bâle Aéroport, uno de los peores hoteles que he estado, no lo recomiendo para nada, la única ventaja es que está pegado al aeropuerto, y como al día siguiente teníamos el vuelo muy temprano, era la mejor opción, pero si podéis evitarlo mejor.

La tarde- noche la dedicamos a visitar Basilea, que sin ser nada especial, tenía, como no, un mercado de navidad, visitamos algunas calles del centro, el mercado y nos fuimos a cenar en un restaurante italiano que encontramos por el camino, al salir nos encontramos con una concentración de Harley Davidson decoradas en plan Navideño, algunas bastante horteras la verdad.

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Basilea

Como el día siguiente tocaba levantarnos muy temprano nos fuimos a dormir.

Devolvimos el coche en la Hertz equivocada, porque como he explicado al principio, todas las señalizaciones nos llevaban siempre al mismo sitio, incluso el GPS no se aclaraba y nos quería hacer pasar por una entrada cerrada del aeropuerto, total que no hubo manera y cogimos el vuelo de madrugada.

Es un viaje que me ha sorprendido bastante, la belleza de los pueblos Navideños y de Estrasburgo y con el broche final de Triberg con sus paisajes nevados. Una escapada muy recomendable para cuatro o cinco días para impregnarte de espíritu de la Navidad.

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Links de interés :

http://es.france.fr/es/descubre/en-estrasburgo

http://www.colmar.fr/

https://www.freiburg.de/pb/,Lde/205243.html

mapa alsacia

 

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