Preparación de la Ruta
Recientemente estaba hablando con mi amiga Belén, seguidora del Blog, y me comentaba que no localizaba el Diario del viaje por Sudamérica, entonces pensé que debía ponerlo todo al completo, tal y como lo realizamos y no en secciones de cada país , que es como lo tengo publicado actualmente, así que aquí lo tenéis.
Para la organización de esta viaje, nuestra primera idea era visitar Perú, con su famosísimo Machu Picchu, a esta idea añadimos Bolivia con su salar de Uyuni, pero hablando con unos compañeros de nuestro anterior viaje Kenia, nos comentaron que a ellos les encanto una extensión que hicieron al Desierto de Atacama en Chile, así que lo añadimos también.
Hablando con mi esposa sobre la organización de la ruta, empezamos a darle vueltas de que hay tantos lugares preciosos que visitar que igual seria interesante, ya que estamos por la zona, visitar los lugares mas «top» de Sudamérica, pues nos vamos haciendo mayores y nos queda mucho mundo por ver todavía.
Por lo que llegamos a la conclusión de añadir Iguazú, pero claro, ya que íbamos a Brasil , que menos que ver Rio de Janeiro.
Llegados a este punto, uno de los lugares también emblemáticos de Brasil era pasar unos días en Manaos para visitar el Amazonas, así que lo añadimos también, de la misma manera que cuando vas a comprar un coche le vas añadiendo extras, algo parecido nos pasó con este viaje.
En un primer momento añadimos Salvador de Bahía, pero después de ver varios vídeos y fotografías, si bien es cierto que el casco antiguo es muy bonito, el resto de la ciudad no nos gusto demasiado y realmente el casco antiguo lo vimos muy parecido a Cuba, de manera que para ajustar un poco los días de viaje lo descartamos.
Cuando parecía que lo teníamos mas o menos todo cuadrado, resulto que para volar de Iguazú a Chile, si o si teníamos de hacer una parada en Buenos Aires y lógicamente ya que estábamos en Argentina, decidimos hacer una noche más para visitar su capital.
Hoteles donde nos alojamos:
Hotel en Rio de Janeiro : CLH Suites Domingos Ferreira
R. Domingos Ferreira, 71 – Copacabana, Rio de Janeiro – RJ, 22050-011, Brasil / Teléfono: +55 21 2257-1990
Hotel enManaus : HOTEL INTERCITY MANAUS
R. Prof. MárcianoArmond, 544 – Adrianópolis, Manaus – AM, 69057-030, Brasil / Teléfono: +55 92 3303-1330
Hotel enIguazu : Hotel jardín del iguazu
Calle Bonpland 274, Puerto Iguazú, Misiónes, Argentina / Teléfono: +54 3757 42-4171
Hotel en buenos aires : Rochester Hotel Concept
Dirección:Maipú 572, C1006ACF CABA, Argentina / Teléfono: +54 11 5032-5568
Hotel en San Pedro de Atacama: Hostal katarpe
calle Domingo Atienza 441, San Pedro de Atacama Tel.: +56 55-2- 851033 CEL.9-93091429
Hotel en La Paz: HOTEL SAJAMA
Av. Illampu, 775, La Paz, Tel.: +591 2 2453302
Hotel en Puno: HOTEL XIMA
Dirección:Avenida Chulluni 195, Puno Tel: (051) 365525
Hotel en Raqchi: CASA DE ALBERT
albertraqchi@gmail.com
Hotel opcional Raqchi : Casa Amaru Raqchi
Hotel en Cusco: Hotel Monasterio San Pedro
Dirección:Calle Ccascparo 116– Cusco, Plaza San Pedro; Cusco – Perú Tel: +51 966387933
Hotel en Ollantaytambo : Hotel Samanapaq
Calle Pallpanccaro s / n , Ollantaytambo, Tel: +51 84204042
Hotel en Aguas Calientes: HOTEL INKA TOWER
Dirección:Alameda los artesanos 1508 – Machupicchu Tel: 084-211125
Ya se que lo ideal es vivir cada país con su debido tiempo, pero cuando solo tienes Agosto para hacer estos grandes viajes necesitaríamos cuatro años para verlo todo más tranquilamente, así que preferimos ver lo máximo y mas interesante de una sola tacada. Aunque pueda dar la sensación de ser una locura ver tantos países, la verdad es que se nos hizo muy llevadero, con el único inconveniente del cansancio al estar en muchas ocasiones por encima de los 4000 metros sobre el nivel del mar.
Lógicamente la parte mas al sur del continente sudamericano hay que dejarlo para alguna ocasión que podamos viajar en Diciembre o Enero y así poder visitar la Patagonia, tierra de fuego, el perito Moreno y compañía, a parte que ya nos estábamos pasando de días y de recorrido.
Una vez determinada la ruta y los lugares que queríamos visitar, nos quedaba concretar como organizarlo todo, para los vuelos había visto unas ofertas muy interesantes en Diciembre y principios de Enero, pero como no acabamos de decidirnos, en Febrero los precios de los vuelos empezaron a subir drásticamente.
Para organizar la ruta, primero hicimos un estudio para visitarlo todo por nuestra cuenta, pero nos dimos cuenta que, sobretodo en las ciudades, al estar poco tiempo preferimos hacerlas en un tour organizado para aprovechar al máximo los días, en cuanto a las zonas del Salar de Uyuni y el desierto de Atacama también, según leímos en blogs de varios viajeros, es conveniente hacerlos organizados, ya que de otra forma es casi imposible.
Pedimos información de precios a nuestra amiga de Viajes Carrefour, pero el primer presupuesto que nos pasó ascendía a una barbaridad de precio, en un posterior presupuesto, después de decirle que mi pensarlo de pagar tanto, ya se redujo a casi a la mitad, pero seguía siendo demasiado alto.
Por lo tanto decidimos coger nosotros los vuelos y en cuanto los traslados, visitas a las ciudades, los tours de salares, lagos, etc. contratarlo en una agencia de la zona.
Buscando por Internet nos encontramos con la agencia Sudamericatour o Incaventura, que organiza las visitas por estos países, nos pusimos en contacto con ellos y después de varios ajustes en la ruta encontramos la nuestra ideal.
A mediados de Febrero, mientras estábamos comiendo un domingo en Castelldefels, entre plato y plato, se me ocurrió mirar en el móvil si había alguna oferta de vuelos en los buscadores y encontramos que la compañía portuguesa TAP hacía unas ofertas en sus vuelos a Brasil, así que allí mismo reservamos los vuelos a Río de Janeiro.
Ya teníamos la ida por fin, a continuación para los vuelos de regreso los contratamos varios días después con la compañía Avianca con escala en Bogotá, que también hizo unos días de descuento a finales de Febrero.
Para lo demás, fuimos concretando con Sudamericatour, las visitas que queríamos contratar, quitando algunas y poniendo otras, hasta que quedó como nosotros queríamos.
Los vuelos internos los contratamos, la mayoría, con la compañía aérea LATAM, son un montón y precisamente en Sudamérica nos son baratos, pero no hay más remedio ya que las distancias son muy largas. Quedando de la siguiente manera : Rio de Janeiro – Brasilia – Manaos // Manaos – Sao Paulo – Foz de Iguazú // Puerto Iguazú – Buenos Aires // Buenos Aires – Santiago de Chile – Calama // todos estos vuelos con la compañía LATAM. Después con la compañía Boliviana de Aviación teníamos el de Uyuni – La Paz y para terminar el de Cusco a Lima con la compañía de bajo coste PERUVIAN.
Teléfono y datos móviles
Descuento Holafly El Mundo de George
Para poder utilizar los datos de móvil sin cargos adicionales os recomiendo adquirir una eSIM, si vuestro teléfono es compatible. Aquí os dejo el enlace al bono descuento del 5% para las eSIM de Holafly con cobertura en Sudamerica.
Para los alojamientos combinamos hoteles de una supuesta categoría de tres estrellas, con albergues en la zona de Bolivia y alguna casa particular al estilo bed and breakfast.
Inicio del viaje
Brasil
Día 1
En esta ocasión, a diferencia de lo que acostumbramos a hacer en nuestros viajes de verano, iniciamos el viaje mi esposa y yo solos, más tarde en Chile ya se nos uniría nuestra amiga Rosa.
Por lo menos esta vez no pillamos ninguna huelga en el aeropuerto de Barcelona, así que todos los tramites fueron fluidos y sin largas esperas.
El vuelo a Lisboa salió puntual con una duración de menos de dos horas, posteriormente el vuelo a Rio de Janeiro tuvo una duración de unas nueve horas, con un avión más grande y con pantallas multimedia, el problema en estos vuelos nocturnos en mi caso es dormir, ya que me cuesta bastante.
Rio de Janeiro
Una vez llegamos al aeropuerto de Rio de Janeiro hicimos los tramites de inmigración y recogida de maletas bastante rápido, no como en otros países donde a veces pierdes más de una hora tan solo en el control de pasaportes, también pudo influir que eran las seis de la madrugada.
Miramos en las casas oficiales de cambio de moneda del aeropuerto sus precios, pero eran muy desfavorables, al final cambiamos moneda en una tienda de alquiler de coches que nos recomendó la chica de la agencia que nos estaba esperando, ya que los bancos hacían un cambio pésimo.
Como teníamos contratado el traslado al Hotel nos estaba esperando una especie de Uber que en poco mas de media hora nos dejo en nuestro hotel CHL SUITES DOMINGOS FERREIRA en Copacabana, muy bien situado a una calle de la playa.
Eran las 6:30 de la mañana. En recepción muy amablemente nos informaron que no podíamos hacer el check in hasta las 12h.. Dejamos las maletas en un cuarto que tienen habilitado para ello y sin dilación nos fuimos recorrer la ciudad.
Antes de marcharnos en recepción nos hicieron varias advertencias de seguridad, ya que Rio sin ser excesivamente peligrosa, si que hay bastantes robos, por algo todos los edificios de Copacabana están rodeados de rejas, muchos de ellos con vigilantes en sus accesos.
Ya que estábamos en Copacabana iniciamos el recorrido por la famosísima playa, como hacia poco que había amanecido, fuimos hasta la orilla para hacer varias fotos y vídeo de los bonitos colores dorados de la arena.
En aquel momento una mujer que pasaba haciendo footing, se nos acerco para advertirnos que a esa hora era muy peligroso andar con las cámaras visibles, lo que nos dio un poco de mal rollo, la verdad es que a esa hora había muy poca gente en la playa, pero tampoco vimos nada sospechoso.

Nos guardamos las cámaras en las mochilas por si acaso y nos fuimos hacia el metro, que dicen es uno de los transportes más seguros de la ciudad.
La estación mas cercana a nuestro hotel era Siqueira campos, a unas cuatro calles, una vez en la estación preguntamos a un guarda de seguridad la forma de comprar el billete, ya que las taquillas estaban vacías, nos acompañó a una máquina expendedora de las grandes, ya que las pequeñas no vendían billetes de un solo trayecto, cada billete nos costo 4,60 reales.
El metro de Rio tiene dos líneas principales que van en la misma dirección hasta que hay un momento que se separan, en nuestro caso la misma linea nos llevo hasta nuestro destino, la estación de Carioca situada en la zona centro.
Al subir a la superficie estábamos muy cerca de la Catedral, pero como no había nadie haciendo fotos, ni ningún turista nos dio miedo sacar las cámaras y como teníamos una visita a la catedral al día siguiente ya la fotografiaríamos, en aquel momento había bastante gente que supongo iban hacia el trabajo, pero como he comentado éramos los únicos turistas.
Museo Amanha
La idea era ir hacia el Museo del Mañana, pero durante el recorrido nos perdimos un poco, porque en un principio cogimos la dirección al revés, con el miedo de no sacar el móvil donde pasaba demasiada gente, no miré el maps me y nos perdimos, pero aprovechamos para entrar en una tienda para mirar el mapa y coger la dirección correcta.
Al fin llegamos al Museo Amanha o Museo del Mañana, diseñado por Santiago Calatrava, un impresionante edificio realmente original y muy bonito, inaugurado en 2015, situado en una zona portuaria, le dimos toda la vuelta para tener la perspectiva desde todos sus ángulos, en esta zona había bastantes vigilantes dándonos más tranquilidad para hacer fotos.


Mural Etnias
Como teníamos muy cerca el mural Etnias, nos dirigimos hacia allí para fotografiarlo, dicen es la pintura mural más grande del mundo, obra del artista brasileño Eduardo Kobra, situado donde antiguamente estaban los antiguos tinglados del puerto, han reformado la zona creando el Boulevard Olímpico, quedando un bonito paseo.


Tomamos la avenida Rio Branco, para dirigirnos hacia el centro de la ciudad, donde teníamos nuestro siguiente destino la Confeitaria Colombo, situada en la calle R. Gonçalves Dias, 32, una famosa confitería que lleva 120 años en funcionamiento, es un precioso local que destila glamour por los cuatro costados, aprovechamos para almorzar y comer de postre uno de sus deliciosos pasteles.
Continuamos con la visita del centro donde se combinan bonitos edificios coloniales con otros de arquitectura más reciente.
Favela Rocinha
Como disponíamos de la tarde también libre, contratamos el Favela tour con la agencia «Bealocal» de unas 3 horas de duración, una excursión imprescindible, según mi criterio, ideal para conocer una de las realidades de Rio de Janeiro.

Nos gusto muchísimo, nos llevaron en coche hasta la parte superior de la Favela Rocinha y a partir de allí, pudimos introducirnos a pie por sus intrincadas calles, siempre siguiendo las indicaciones del guía para evitar problemas con los lugareños, sobretodo con los narcos que habitan el barrio, había que vigilar bastante donde y a quien hacías una foto.
En cierto momento ya nos dijo que guardáramos las cámaras en las mochilas, al poco rato paso frente a nosotros un jefecillo de los narcos que no tendría ni 20 años con su chaleco antibalas con una pistola enfundada y tras él su escolta, un quinceañero con en un rifle militar de asalto en sus manos, nos quedamos todos con cara de pocker.




En la visita estuvimos en una escuela, en casa de algunos artesanos locales y tomamos unos pasteles tradicionales en un bar, también unos niños nos hicieron amablemente un baile al son de instrumentos hechos con botes de pintura y acabamos el recorrido en la zona de las escuelas de capoeira y las pistas de football en la parte más baja, todo una experiencia.
Para cenar habíamos leído que recomendaban un bar de Tapas llamado Adega Pérola situado en la Rua Siqueira Campos, 138, así que sin dudarlo fuimos hacia allí, las tapas estaban realmente riquísimas, es una opción muy recomendable si viajáis a Rio, además estaba situado a solo 10 minutos andando desde nuestro hotel .
Día 2
Laguna Rodrigo de Freitas
Como nos levantamos muy temprano a causa de cambio horario, bajamos a desayunar a las 7:30 h. y a las ocho salimos del hotel, fuimos paseando hasta la Laguna Rodrigo de Freitas, una enorme y bonita “laguna” que tiene un perímetro de siete kilómetros, con unas vistas preciosas, conectada con el océano por un canal, leímos que fue habitada por los indios Tamoios.

A esas horas habían bastante gente haciendo footing alrededor de la laguna, también nos encontramos con algún grupo haciendo yoga en sus orillas, es una zona muy relajante, con varios clubes, incluso un heliopuerto, desde allí se puede observar el cristo en la cima del Cerro del Corcovado.
Playa de Ipanema
Siguiendo con nuestro paseo matinal, continuamos por la avenida de Henrique Dumont hacia la playa para visitar la también famosa playa de Ipanema, en esta zona nos encontramos con varias tiendas de ropa de lujo estilo Louis Vuitton, etc..
La playa nos gustó más que la de Copacabana, aunque era invierno pudimos ver algunas bañistas con el típico bañador de hilo dental tan de moda en Rio, siguiendo por el paseo marítimo llegamos al final de la playa en la zona más cercana a Copacabana, donde habían decenas de surfistas esperando coger la mejor ola.

Copacabana
Cruzamos por un pequeño parque, llamado como la canción «Garota de Ipanema», para acceder a la playa de Copacabana, casi unido al parque los pescadores tienen una pequeña lonja para vender el pescado recién cogido, no es muy grande pero tiene su encanto.

Continuamos con nuestro paseo por la playa de Copacabana hasta llegar a nuestro Hotel para relajarnos un poco, después de tantas advertencias siempre íbamos un poco tensos, con cuatro ojos por si veíamos algo sospechoso.
Como tampoco teníamos mucha hambre al ser bastante temprano, comimos en el subway que teníamos muy cerca del hotel, para hacer tiempo mientras nos venían a recoger para el city tour que teníamos contratado con Bealocal.

Cristo del Corcovado
A la hora pactada 12:20, nos recogieron en el hotel para el inicio del City Tour, se agradece que sean puntuales en las excursiones. La primera visita, como no, fue el Cristo del Corcovado, nos subieron con el minibus al Cerro del Corcovado, a mitad de recorrido, en el centro de visitantes Paineiras, tuvimos que cambiar a otro bus que era del parque nacional, para llevarnos a los pies del monumento.
Hay dos opciones para subir a lo más alto, con el ascensor o a pie por las escaleras, optamos por el ascensor, cuando llegamos a lo alto pudimos ver el inmenso cristo con los brazos abiertos, con sus 30 metros de altura, como era de esperar estaba repleto de turistas queriéndose hacer la superfoto maravillosa, tarea casi imposible, ya que hay gente acaparando los espacios para hacerse selfies.
Sinceramente el cristo es bonito y grande, pero lo que más nos impresionó fueron las expendidas vistas de la bahía y el bellísimo paisaje que se ve desde los miradores.


Barrio de Santa Teresa
Al bajar del cerro del Corcovado, hicimos una pequeña visita al barrio de Santa Teresa, de tan solo 10 minutos que dieron para muy poco, en este caso encontré a faltar un pequeño recorrido por el barrio, aconsejan ir a cenar en un de sus múltiples restaurantes, pero accediendo siempre con taxi y evitando pasear por sus calles de noche, lo que considero una lástima no poder disfrutar más del ambiente nocturno.

Catedral Metropolitana de Rio de Janeiro
Una vez en la parte baja, visitamos la catedral Metropolitana de Rio de Janeiro, con una original forma piramidal y su bonito interior repleto de vidrieras, fue construida entre 1964 y 1979 diseñada por Edgar de Oliveira da Fonseca, de 75 metros de altura.


Escaleras de Selarón
A poca distancia en onmibus de la catedral se encuentran las Escaleras de Selarón, las cuales visitamos y recorrimos, famosas por sus baldosas traídas de múltiples países por el artista chileno Jorge Selarón, trabajo que inició en 1990 hasta su muerte, todos los tramos de las escaleras, también como no, repletas de turistas haciéndose los interminables selfies, fuimos hasta la parte más alta y regresamos hasta la parte de abajo donde nos esperaba el omnibus.

Pan de azúcar
La última visita del día fue el Pan de azúcar, para ver la puesta de sol, donde tuvimos que tomar dos teleféricos para llegar hasta la famosa roca, una vez arriba pudimos disfrutar de unas vistas increíbles de la ciudad y su entorno.
Nos vino justo para ver la puesta de sol, ya que habían algunas colas para poder subir a los teleféricos, una visita también imprescindible si vais a visitar Rio de Janeiro, estuvimos hasta que se hizo de noche para poder ver la toda ciudad iluminada.


Una vez regresamos al hotel, preguntamos en recepción que restaurante nos aconsejaban para cenar, de las varias opciones que nos dieron elegimos cenar en la Churrasqueia Carretao, situada en la Rua Siqueira Campos, 23, un elegante local donde por un precio fijo, tienen un buffet buenísimo, nos venían con la carne pinchada en espadas y podíamos comer toda la que quisiéramos, estaba deliciosa, lástima que era para cenar y no pudimos con todo los que nos traían, no paraban de traer espadas de diferentes tipos de carne, cocinadas en varios estilos diferentes, el camarero se sorprendió que termináramos tan pronto, pero es que no podíamos comer más.
Regresamos al hotel a hacer las maletas para así día siguiente tenerlo todo más preparado.
Día 3
Último día en Río, desayunamos un poco más tarde, sobre las 8:30 h. dejamos las maletas en recepción, ya que teníamos que dejar la habitación muy temprano y los vuelos a Manaus no eran hasta la tarde, así podíamos disfrutar de medio día más en la ciudad.

Al salir del hotel nos dirigimos a coger el metro en nuestra parada más cercana, la de Siqueira Campos en el fuimos hasta la estación de Cinelandia, una de las más céntricas, al salir de la estación a pocos metros localizamos la Biblioteca Nacional de Brasil, donde visitamos su amplia entrada, frente la biblioteca nos encontramos con la Cámara Municipal y a su lado el Teatro Municipal de Río, unos suntuosos edificios de la época colonial , con abundancia de mármol en sus escaleras y paredes.

Fuimos descendiendo por la avenida Almirante Barroso hasta llegar al edificio de la Asamblea Legislativa, tras la cual está situado el Palacio Triradentes, en los alrededores también nos encontramos con el Palacio de Justicia, la Corte de Rio de Janeiro y frente a ellos el embarcadero de las salidas y llegadas de los transbordadores.


Para continuar con nuestra visita tomamos la Rua da Assembleia para dirigirnos al Real Gabinete Portugués de Lectura, durante el recorrido seguimos saboreando el ambiente de la ciudad.
Real Gabinete Portugués de Lectura
El edificio del Real Gabinete en uno de los más bonitos que visitamos en Rio, el edificio por fuera no destaca especialmente, pero su extraordinario interior, nos dejo perplejos, parecía construido para rodar alguna película del estilo de Harry Potter, no es una biblioteca muy grande pero tiene muchísimo encanto, una visita muy recomendada.

Como estábamos bastante cerca, nos dirigimos a Arcos De Lapa, aunque a esa hora había muy poco ambiente, pero siempre es interesante seguir visitando las calles de Río.
Al finalizar la visita tomamos el metro en la estación de Carioca y regresamos al hotel, para hacer el check out. Mientras esperábamos que nos vinieran a recoger para el traslado al aeropuerto nos fuimos a comer un bocadillo en un subway cercano.
En este caso nuestro vuelo despegaba desde el Aeropuerto Santos Dumont, situado en pleno centro de la ciudad, por lo que el traslado fue bastante rápido y con bonitas vistas de la bahía.
Tocaba despedirnos de Río de Janeiro, la cual tiene muchas cosas interesantes a visitar, dejamos en el tintero la visita al Sambodromo y al Estadio de Maracaná, ya que no somos muy amantes del fútbol, de todo lo que visitamos lo que más nos ha gustado a sido el enclave donde esta situada la ciudad, con sus bahías y cerros repletos de vegetación.
El Vuelo a Basilia se retraso mas de media hora, menos mal que teníamos tiempo de sobra para la conexión a Manaus, en mi opinión a pesar de que se puede hacer pesado, siempre es mejor reservar los vuelos con más de tres horas de escala, de esta manera te evitas sufrimientos cuando hay retrasos.
Manaus
Llegamos a Manaus a las 11 de la noche, tal cono teníamos contratado nos recogieron en el aeropuerto la empresa que nos haría el tour de 3 días por el Amazonas, era la http://www.joshuasamazonasexpeditions.com, una empresa familiar que dan un buen servicio extremadamente amable.
Nos recogió en el aeropuerto el que sería nuestro guía durante todos los días, Emilson y el hermano del propietario Marcos, aunque no hablaban demasiado bien el español, de camino al hotel, nos dieron varias informaciones y nos advirtieron de que tuviéramos mucho cuidado de pasear por Manaos, pues depende de que zonas habían bastantes robos.
Como era tarde nos fuimos a dormir rápidamente, pues seguíamos teniendo la hora cambiada por lo que teníamos bastante sueño.
Día 4
Tras el desayuno dejamos en recepción la maleta más grande, ya que nos dijeron que para la excursión por el Amazonas es mejor ir con mochilas o maletas pequeñas, ya que hay llevarlo en canoas por el río.
Nos recogieron del hotel a las 8 de la mañana, con un coche particular de supongo la pareja de alguno de los propietarios, me hizo mucha gracia un comentario que nos hizo, ella no entendía porque queríamos ir tanto los turistas a Manaos y al Amazonas, si solo hay peces y árboles, cuando los que viven allí lo que quieren es marcharse e ir a vivir a otro lugar.
Nos dejo en el muelle del puerto de pescadores, allí había el mercado de pescado recién capturado, donde Emilson nos fue explicando las curiosidades de las varias especies de pescados que vendían en las tiendas del puerto.

Nos subimos en una pequeña lancha para las primeras visitas día, primero nos llevó a una especie de piscifactoría, para que diéramos de comer a los grandísimos peces que tenían en sus criaderos, mediante una caña con un cordel que tenia un pequeño pez atado en el extremo pasamos un divertido rato dándoles de comer.
Cuando acercabas el pez a la superficie del agua te pegaban un buen tirón, que casi se te llevaban, vaya fuerza que tenían.

El siguiente destino fue el encuentro de las aguas donde el río Negro confluye con en el río Amazonas , cada uno de un color muy diferente, el Negro, pues como dice su nombre mucho más oscuro y el Amazonas de un color arcilla, durante seis kilómetros las aguas discurren lado con lado sin mezclarse debido a la diferencia de temperaturas y de densidad.

Seguimos el trayecto con la lancha hasta un embarcadero donde nos estaba esperando Nilson, el propietario de la pousada donde dormiríamos las dos noches en el Amazonas, subimos en su furgoneta Volkswagen T2 del año de la maría castaña y tras más de media hora de recorrido por carretera, paramos en un supermercado para beber algo y continuar por pistas de tierra, hasta llegar a otro embarcadero donde nos esperaba una pequeña barca a motor, que según nos explicaron son los taxis de la zona.

20 minutos más tarde de navegación llegamos a la pousada de Nilson, actualmente se llama Juma Floating Lodge, un hotel flotante, con unos servicios muy básicos, pero con una atención muy amable y familiar, situada frente al río con unas cómodas hamacas, ideales para una buena siesta, el lugar es inmejorable.

Nos dieron nuestra habitación, pero cuando quise encender la luz no funcionaba, ni por supuesto el acondicionado claro, se ve que las averías de luz son frecuentes por la zona, para colmo las camas no disponían de mosquiteras, así que nos untamos con antimosquitos todas las partes descubiertas de nuestro cuerpo por si acaso.
La ropa que recomiendan para visitar estas zonas donde abundan los mosquitos es pantalón largo y camisa manga larga, siempre en colores claros, de una tela fina y holgada, nosotros así lo hicimos y la verdad nos fue bastante bien.

Dejamos la “maleta” en la habitación , ya que la otra la depositamos en el hotel de Manaos para no llevar tantos bultos, así nos lo aconsejo Marcos.

Comimos a las doce del mediodía, el menú estaba compuesto por arroz, frijoles, pescado rebozado, carne con patatas y de postre piña natural, que estaba muy dulce, se ve que las cultivan ellos mismos.
Después de descansar un poco, salimos con la canoa a motor a pescar pirañas, nos llevo Emilson hasta la zona que el creía que habían e iniciamos la pesca, fue muy entretenido, mi esposa pesco una y yo dos, pero las devolvimos al río, aunque Emilson insistía en que si queríamos que nos las cocinaran no había problema.

Continuamos con un recorrido con la canoa entre la selva, pudimos ver varias familias de monos, iguanas, varías especies de aves y cuando llegamos a una zona que el agua estaba un poco más estancada, avistamos varios delfines, pero nos fue imposible hacerles una foto ni filmarlos, porque cuando pensábamos que saldrían por un lugar salían por otro, con un entorno tan bucólico y viendo delfines, que más se puede pedir.


Como ya estaba anocheciendo regresamos al «lodge» a descansar un poco, cenamos a las siete, impensable en España. En este caso nos pusieron espaguetis a la boloñesa, otro tipo de pescado rebozado y de postre piña de la casa.

Tras la cena nos llevaron a avistar yacarés, que es como llaman a los caimanes del Paraguay, con la canoa fuimos recorriendo el río y con unas linternas muy potentes buscaban el brillo de los ojos de los yacarés, vimos varios ejemplares y Emilson con una habilidad pasmosa cogió un par de ejemplares jóvenes y nos los mostró, devolviéndolos al rio de inmediato.

Un día muy completo, así que de regreso al lodge, nos fuimos a dormir pues ya eran las nueve y al día siguiente teníamos que levantarnos a las 4:45 h. para ver la salida del sol con la canoa.
Día 5
Nos levantamos tal como estaba previsto a las 4:45 h, ya que habíamos quedado a las 5 para ver el amanecer en el Amazonas, estuvimos esperando un buen rato hasta que apareció Emilson que se había dormido, por suerte todavía estaba empezando a amanecer, así que cogimos la canoa y nos llevo al punto de ver los amaneceres, una zona muy amplia del río con las aguas calmadas, que reflejaban el espectáculo de la salida del sol en el Amazonas, no hay palabras para describir la belleza de los colores reflejados en las turbias aguas del río.

Regresamos al lodge para desayunar, que con el madrugón ya teníamos hambre, aprovechamos para tumbarnos un rato en las hamacas mirando el transcurrir de las aguas, mientras de fondo íbamos escuchando el despertar de los animales con sus múltiples sonidos.
A las nueve aproximadamente, salimos con la canoa hacia el punto de inicio del recorrido a pie por la selva, que estaba a 15 minutos del hotel con la canoa, nos comentó el guía que era la primera vez que hacía este recorrido, ya que el que lo conocía era el chico que estaba a cargo del motor de la canoa, se llamaba Gustavo.
Desembarcamos en una especie de bosque inundado e iniciamos el camino, si se le puede llamar así, ya que en varios tramos tenia que ir abriéndose paso con el machete, Emilson nos fue mostrando y explicando curiosidades de algunas plantas y de pequeños animales que encontramos durante el trayecto.
En cierto momento al pasar al lado de un árbol caído oímos un zumbido, le dije a Emilson, ¿esto no es un avispero? Cuando lo vio dijo corred !! Salimos pitando de allí, unos hacia un lado del árbol caído y los otros hacia atrás, por suerte a mi esposa y a mi no nos picaron, pero las dos chicas austriacas que nos acompañaban en la excursión se llevaron un montón de picotazos, por suerte eran avispas amazónicas y no son demasiado peligrosas, pero si llegan a ser africanas hubiéramos tenido un grave problema.

Después del susto el guía decidió regresar hacia la canoa e ir al lodge para ofrecerles una crema que calmara los picotazos. En mi opinión, tal como le comente a Emilson, estas travesías por la selva deberían ser un poco más controladas y tenerlas por lo menos conocidas por su parte, ya que por suerte no fue nada grave, pero en otras circunstancias te pueden arruinar un viaje.

Descansamos un poco antes de la comida, que fue a las doce del mediodía, el menú era parecido al día anterior. Al finalizar la comida Emilson vio que por el río bajaba una pitón muerta y fuimos a verla de cerca con la canoa, por lo que nos dijo era pequeña, solo cuatro metros y medio, además suponemos se había tragado algún animal ya que tenia el estomago hinchadísimo. Quedamos a las tres para ir a hacer otra excursión con la canoa, mientras descansamos un poco.

Salimos en la canoa hacia una zona de selva inundada en busca de macacos, mientras estábamos navegando oímos un zumbido, que resultó estábamos pasando frente a otro avispero, estaba arriba en las ramas de un árbol, ademas eran de las africanas, así que aceleró rápido para no molestarlas. Entramos por dentro de una arboleda inundada bastante intrincada, donde pudimos ver monos ardilla, algunos papagayos, pero ni rastro de perezosos. Como la canoa a motor era bastante grande, le costó bastante salir de entramado de árboles. En el resto del recorrido vimos bastante especies de aves acuáticas que se reunían en los arboles que sobresalían del agua.

Cuando ya estaba atardeciendo fuimos a una zona donde las aguas del río se quedaban estancadas como si fuera un lago, paramos el motor y al cabo de poco tiempo empezamos a ver varios ejemplares de delfines capturando peces, en esta ocasión si que pude filmar a varios de ellos cuando salían a respirar a la superficie, mientras el sol se iba poniendo haciendo unos preciosos reflejos en el lago.





Como ya estaba anocheciendo, eran ya las seis de la tarde, regresamos al lodge para cenar y dormir. Como anécdota esa noche se me enganchó una garrapata sin darme yo cuenta, pensándome que era una peca que al rascarme me había hecho un poco de sangre y no le di importancia, posteriormente ya contaré cuando me di cuenta de lo que era.
Día 6
Una vez habíamos desayunado salimos con la canoa para visitar unas viviendas de lugareños, este día por suerte no tuvimos que madrugar demasiado, durante la navegación pudimos ver unos bonitos pájaros amarillos que estaban en los arbustos de las orillas.

Tras aproximadamente media hora llegamos, amarramos la canoa en un árbol y descendimos para visitar el pequeño poblado, tan solo eran tres casas, hablamos un poco con una mujer que tenia un pequeño tenderete de pulseras y fuimos paseando por los alrededores mientras Emilson nos fue explicando las características de varias plantas y árboles que tenían en sus jardines, es curioso que tenían las plantas de piña en el jardín, a continuación nos mostró el horno comunitario donde cocían el pan y la tapioca.



Como le insistimos a Emilson que nos gustaría ver alguna escuela, les pregunto a los lugareños y le indicaron donde podía encontrar una.
Nos desplazamos hasta el colegio de la zona, que estaba situado a unos veinte minutos del poblado, al llegar allí y a pesar de que no conocían a Emilson, fueron extremadamente amables explicándonos su funcionamiento, nos enseñaron todas las clases de las que disponían sorprendiendo a los alumnos con nuestra visita,.
También nos contaron que hacia dos años que estaban construyendo un edificio nuevo, pero lo iban parando porque se acaba el dinero a raíz de la corrupción en las instituciones.

Una lástima que todo funcione de esta manera. La visita fue muy interesante e instructiva, a los alumnos les encantó que fuéramos a verlos. Al terminar las clases se fueron todos los niños con sus respectivos barcos para llevarlos a sus casas, en el Amazonas todas las comunicaciones son por vía marítima.

Regresamos al lodge, hicimos la maleta y fuimos comer, tocaba despedirse del lugar, tras la comida iniciamos el regreso a Manaos, que al igual que en la ida, fuimos primero en la canoa a motor, después el trayecto de furgoneta por pista de tierra, el tramo de carretera y finalizando con la lancha rápida hasta la ciudad. Llegamos al hotel sobre las cinco de la tarde aproximadamente.
Una vez hecho el check in, recogimos la maleta que teníamos depositada y subimos a la terraza del hotel donde hay la piscina para ver las vistas de la ciudad.
Como disponíamos de tiempo cogimos un taxi y nos fuimos al centro de Manaus, donde esta situado el famoso Teatro Amazonas, construido en 1896 gracias al dinero generado con la extracción de caucho.


El casco histórico de la ciudad dispone de preciosos edificios de la época en que Manaos era llamada la París de América, una visita muy interesante aunque escasa, ya que el resto de la ciudad tiene un aspecto muy decadente y sucio, con mares de plástico en los canales de agua.
La mayoría de viviendas están bastante descuidadas exceptuando algún que otro edificio nuevo de apartamentos que están rodeados de rejas para evitar los asaltos, ya nos advirtieron que no saliéramos cuando se hace de noche ya que es una ciudad bastante insegura.

Visitamos varios edificios de la época colonial del centro, que por cierto están muy bien conservados, nos tomamos un helado en una de sus terrazas y regresamos al hotel en taxi (15 reales) al anochecer.


Cenamos en el hotel y nos fuimos a dormir ya que teníamos que levantarnos a las cuatro de la madrugada para ir al aeropuerto, teníamos el vuelo a Iguazú vía San Paulo a las 6:50 h.
Día 7
Este día tocaba madrugón para el traslado al aeropuerto donde teníamos nuestro vuelo a Iguazú, que por suerte salió puntual, la duración del vuelo hasta San Paulo, donde teníamos la escala, fue de casi cuatro horas.
En San paulo nos tuvimos que esperar cinco horas para la salida del siguiente vuelo a Iguazú, fue un poco pesado tanta espera, pero es lo que había, así que dimos varias vueltas a la zona C del aeropuerto, que es donde teníamos la puerta de embarque, comimos en un Tcr Friday y por fin embarcamos en el siguiente vuelo.
Foz do Iguaçu
A la llegada a Foz do Iguaçu ya era de noche, habíamos necesitado todo un día para poder llegar.
Teníamos contratadas dos excursiones a las cataratas, tanto por el lado brasileño como por el lado argentino con la misma compañía https://cuencadelplata.com/ .
Nos recogieron en el aeropuerto para llevarnos a nuestro hotel que era el Jardín de Iguazú en el lado argentino.
Hicimos el trámite de salida y entrada de las aduanas correspondientes , que por suerte al ir en microbus pudimos adelantar a todos los turismos que esperaban para entrar, ya que había una gran caravana.
Por lo visto va mucha gente de Brasil para cenar a Puerto Iguazú en Argentina.
En 10 minutos habíamos cruzado y llegamos al hotel, un bonito hotel, con un personal muy amable y muy bien situado en pleno centro de Puerto Iguazú .
Puerto Iguazú
Una vez dejamos las maletas nos fuimos a cenar, antes dimos un par de vueltas por las calles del centro, pero no vale demasiado la pena, con muchas tiendas de souvenirs y muchos restaurantes, pero poco más.
Cenamos en un restaurante que nos recomendaron Il Fratelo situado en la calle Gustavo Eppens, que como imaginareis por el nombre, era de comida italoargentina, donde comimos excelentemente.
En Argentina hay que dejar siempre propina, dicen un 10%, yo en los primeros restaurantes deje 400 pesos, pero me di cuenta que quizás era demasiado y en los siguientes restaurantes dejé 200 que creo era lo correcto.
Después de la cena nos fuimos a dormir, ya que al día siguiente nos recogían a las 7:30 para ir a las Cataratas de Iguazú lado brasileño.
Día 8
Desayunamos a las siete que era cuando abrían el restaurante del hotel y a las 7:30 nos recogieron para volver a cruzar la frontera hacia Brasil, nos pusieron otro sello en el pasaporte y cruzamos otra vez a Brasil.
Parque Nacional de Iguazú
Llegamos al parque nacional de los primeros, en nuestro caso ya teníamos compradas las entradas con antelación, pero algunos compañeros del bus no, así que esperamos a que abrieran las taquillas para pudieran comprar su entrada.
Una vez tuvimos todos nuestra entrada nos recogió el mismo bus con el que íbamos y entramos al Parque Nacional de Iguazú, se ve que hay días que no dejan entrar los buses privados, hay que ir obligatoriamente con los del parque pero ese día, por suerte, si que los dejaban entrar.

Llegamos al primer mirador los primeros del día, fue estupendo porque, como los argentinos esos días tenían vacaciones se esperaba mucha gente, así que estuvimos solos los del grupo durante el inicio de la visita.

Nos advirtieron sobre los coatí , unos animales que en Costa Rica llaman pisotes, son un poco similares a los mapaches, que intentan robar la comida a los turistas si te despistas, a veces lo hacen en colaboración con los monos Caí o capuchinos, mientras unos te distraen por abajo, los otros te quitan la bolsa de comida por arriba.


Bueno vamos a las impresiones de la visita, tengo que decir que la Cataratas de Iguazú son realmente impresionantes, en el primer mirador ya vimos varios saltos de agua, pero tal y como fuimos siguiendo el camino, íbamos descubriendo más saltos de agua, donde íbamos haciendo decenas de fotografías y tomas de vídeo, como colofón final llegamos a la garganta del diablo donde el agua cae a miles de litros por segundo en una profunda garganta, con una inmensa nube de partículas de agua, que parece que casi no te mojas, pero al final acabamos empapados, hay varios miradores todos con unas vistas impresionantes.

Por suerte pudimos hacer el recorrido con muy poca gente, ya que al cabo de una hora había bastantes turistas y los miradores estaban a tope.
Si bien las cataratas de Niagara son excelentes, estas de Iguazú las superan, en este caso si que reconozco que tienen toda la razón en que sea una de la maravillas naturales del mundo.
Parque de las Aves

Una vez quedamos totalmente satisfechos de la visita, salimos del parque nacional y nos fuimos a visitar el parque de las aves que está situado justo frente al helipuerto, donde hacen vuelos en helicóptero sobre las cataratas, nosotros lo habíamos valorado, pero al final decidimos no hacerlo.

Entramos para hacer la visita al parque de la aves, nos explicaron que fue una familia que vivía en África, que adoptaron una cacatúa y decidieron venir a Brasil, comprar un trozo de selva y construir el parque dedicado a las aves tropicales… hay gente realmente sorprendente.

Es un bonito recorrido dentro de la selva en el que fuimos entrando en varias jaulas gigantes muy bien integradas en el bosque, para admirar las múltiples variedades de aves tropicales. Al finalizar la visita comimos en el restaurante del parque.

A las tres de la tarde nos vino a recoger un autobús para volver a cruzar la frontera y con dos sellos más en nuestro pasaporte llegamos al hotel sobre las cuatro de la tarde.

Argentina
Hito de las tres fronteras
Decidimos ir a ver la puesta de sol en el hito de las tres fronteras, así que como estaba a una media hora andando desde el hotel, dejamos las mochilas en la habitación y nos fuimos andando recorriendo la orilla del río Iguazú, que por cierto hacia bastante desnivel, llegamos al hito donde desemboca el Iguazú en el río Paraná, el segundo más caudaloso después del Amazonas.

Desde el mirador se pueden ver los otros dos hitos el de Brasil y el de Paraguay, un lugar curioso este de la triple frontera. Como es un lugar típico de ir al atardecer estaba repleto de tiendas, tenderetes de souvenirs, artesanías y puesto de comida.
Regresamos al centro de la ciudad andando por la Avenida tres fronteras, que es más llano que la avenida Iguazú por donde habíamos ido.
Para cenar lo hicimos en otro restaurante recomendado, de comida tradicional Argentina llamado Aqva situado en la Avenida Córdoba, excelente, muy buena atención y comida sabrosa. Al terminar de cenar dimos otro paseo por las calles de Puerto Iguazú.
Donde Alojarse en Argentina :
Hotel en Iguazu : Hotel jardín del iguazu
Calle Bonpland 274, Puerto Iguazú, Misiónes, Argentina / Teléfono: +54 3757 42-4171
Hotel en buenos aires : Rochester Hotel Concept
Dirección:Maipú 572, C1006ACF CABA, Argentina / Teléfono: +54 11 5032-5568
Día 9
Iguazú
Al igual que el día anterior desayunamos a las siete y nos recogieron a las 7:30h para llevarnos a la visita del lado argentino de las Cataratas.
Enlaces a Excursiones opcionales :
Cataratas de Iguazú (lado argentino)
Paseo en helicóptero por las Cataratas de Iguazú
Tour de aventura por el lado argentino de las Cataratas de Iguazú
Excursión privada a las Cataratas de Iguazú
Paseo en barco por los ríos Paraná e Iguazú
Cena con espectáculo folclórico

La ventaja fue que en este caso ya no tuvimos que cruzar ninguna frontera, llegamos al parque nacional, e hicimos la misma operación del día anterior, compraron la entrada los que no la tenían incluida y fuimos a la estación del tren de cataratas que estaba a unos 500 metros andando cruzando una bucólica zona boscosa.

Garganta del Diablo
En la estación cogimos el tren que nos llevo a la estación de garganta del diablo. Una vez bajamos del tren, empezamos a recorrer las larguísimas pasarelas sobre el agua del rio Iguazú hasta llegar al mirador que ya estaba bastante lleno de turistas.
Tras una espera al fin pudimos hacernos un hueco para hacer unas hermosas fotos de las impresionantes vistas de la garganta del diablo, con el rugido de las aguas bajo nuestro pies.


Regresamos al tren para ir a la estación de cascadas desde donde salen los caminos que recorren tanto la parte superior como la inferior de los saltos de agua.

Iniciamos el recorrido de la parte superior donde fuimos viendo varios de los saltos, todo el recorrido es sobre pasarelas de hierro con unas fantásticas vistas. El final del recorrido nos volvió a dejar en el fortín, centro neurálgico de los visitantes.


Tour de aventura
Como teníamos contratada la excursión aventura, nos reservaron hora para las 12:45 con la compañía Jungle, fuimos al lugar de recogida donde nos esperaban unos grandes camiones amarillos con 30 asientos en su zona de carga.
Nos hicieron un recorrido a través del bosque por el sendero Yacartiá de unos 20 minutos, hasta que llegamos a la zona de embarque a las lanchas neumáticas, tras bajar un montón de escalones, guardar nuestras pertenencias en bolsas estancas y ponernos unas chanclas para no mojarnos los zapatos, subimos a las barcas.


He de comentar que nosotros nos pusimos los ponchos impermeables, pero no sirven de nada, nos empapamos igual de la cabeza a los pies, lo mejor es ir con una camiseta, bañador y chanclas.
Remontamos el río a toda velocidad dando saltos por los rápidos hasta llegar bajo las cataratas, primero dejaron hacer todas las fotografías que quisimos y luego nos metimos bajo uno de los saltos de agua, fue espectacular y emocionante, tras la primera remojada, nos metieron otra vez, pero esta el muy bruto del patrón nos metió justo bajo todo el chorro de agua y aquí si que nos quedamos totalmente empapados, ni poncho ni nada te entra agua por todos lo sitios, fue divertidísimo.

Tras el gran remojón regresamos al embarcadero a toda velocidad dando tumbos en los remolinos de agua.

Subimos la larguísima escalera para volver a coger el camión de regreso al centro de visitantes, como habían unos baños a mitad de camino aprovechamos para cambiarnos de ropa, ya estábamos prevenidos del remojón por otros turistas que habían estado el día anterior y llevábamos ropa de recambio, regresamos otra vez con el camión hasta el fortín.

Compramos unas empanadas argentinas en el bar y nos las comimos dentro del local, para evitar a lo coaties que en ese momento habían más de quince por los alrededores junto con algunos monos capuchinos.

Al terminar de comer, como disponíamos de media hora antes de marchar, hicimos un trozo del recorrido inferior empezándolo por el sentido contrario, así vimos los saltos de agua del trozo final.


Nos recogieron a las 16h para llevarnos al hotel, que entre unas cosas y otras llegamos sobre las 16:45h.
Estuvimos descansando un poco y salimos a pasear por la ciudad. Para cenar elegimos otro de los restaurantes que nos habían recomendado, llamado Color situado también en la Avenida Córdoba, es una brasería – pizzería , este día comimos una pizza con unos entrantes típicos argentinos.
Regresamos al hotel para descansar, que ya nos hacia falta después de tantas emociones.
Día 10
Teníamos el vuelo a Buenos Aires al mediodía, como no nos venían a recoger hasta las doce para llevarnos al aeropuerto, salimos a pasear por la ciudad y aprovechamos para comprar algún recuerdo, aunque como era temprano algunas tiendas todavía no habían abierto.
Nos dejaron en el aeropuerto sobre las 13h, no es que el aeropuerto este lejos de la ciudad sino que recogieron también a otros viajeros en el hotel Melia Iguazú, que por cierto vaya vistas privilegiadas tiene este hotel situado frente a las cataratas, por lo que nos contaron anteriormente era un Sheraton, pero lo compró el empresario árabe Alí Albwardy, pasando a ser de la cadena Meliá.
El aeropuerto actualmente lo están reformando para poder acoger vuelos internacionales, pero en ese momento fue un poco caótico, con solo una cinta de seguridad, se formó una descomunal cola, a pesar de eso pudimos embarcar a tiempo, que en vista de la inmensa cola de gente parecía imposible en un principio.

Buenos Aires
Llegamos a Buenos Aires en un par de horas, al aeropuerto llamado Aeroparque, que está muy cerca del centro, gracias a ello disfrutamos de unas espectaculares vistas de la ciudad desde el aire, como si hubiéramos contratado un vuelo panorámico.
Teníamos contratada la recogida en el aeropuerto a través de la compañía Alchemy, nos enviaron una especie de Uber que en 10 minutos nos dejó en nuestro hotel el Rochester concept, el hotel estaba recién reformado, situado en una situación excelente en pleno centro de la ciudad, a una calle paralela de la famosa calle peatonal Florida y a dos calles o cuadras como dicen los argentinos de la Avenida Corrientes, también conocida como el Broadway de Buenos Aires.
Una vez dejamos las maletas en el hotel, salimos inmediatamente a conocer esta preciosa y sorprendente ciudad.
La verdad es que en un principio no nos atraía mucho su visita, la hicimos para aprovechar la escala, pero nos ha sorprendido muy gratamente.

Avenida Corrientes
Fuimos hacia el obelisco por la Avenida Corrientes, como nos advirtieron que depende de que zonas escondiéramos un poco las cámaras, sacamos las cámaras solo el tiempo necesario para hacer unas cuantas fotos y vídeo de la zona, en la parte derecha de la plaza hay unas escaleras el estilo de Times Square en Nueva York, desde donde se pueden hacer bonitas fotos, además bajo estas escaleras esta la central de control de vídeo de la policía, así que se supone es un lugar muy seguro.


Librería Ateneo
Seguimos por la calle Florida en busca de la librería Ateneo, un clásico y bonito local, seguimos por la misma calle hasta el Teatro Piazzolla Tango, donde compramos las entradas para la noche de su espectáculo de Tango, no podíamos irnos de Buenos Aires sin ver uno de sus múltiples espectáculos.

Café Tortoni
Seguimos por la calle Florida y cuando llegamos a la Avenida de Mayo, giramos a la derecha para dirigirnos al iconico Café Tortoni, fundado en 1858, al llegar nos encontramos con un poco de cola de espera para poder entrar, pero como queríamos cenar allí, no nos importo esperar un poco para hacer tiempo.
El Café es un clásico de la ciudad, con su decoración de finales del siglo XIX, con muchas fotografías y dibujos de personajes famosos que eran clientes habituales. Cenamos un bife de chorizo típico argentino y unos postres de la casa.



Sin darnos cuenta ya eran las 21:15 h.. Salimos del café y regresamos a la calle Florida para acceder al espectáculo de Tango en el teatro Piazzolla.
Teatro Piazzolla
Elegimos este local porque es uno de los clásicos, además su precio es un poco más reducido que otros, la entrada tiene un precio de 1150 pesos.
El teatro rezuma historia por sus cuatro costados, un encantador local, con sus palcos en dos alturas. El espectáculo tuvo una duración aproximadamente de una hora y media, con bailarines muy profesionales, los músicos de gran talento y bonito vestuario.




Al finalizar, regresamos al hotel.
Día 11
City Tour
Tras el desayuno, teníamos contratado el City Tour, con la compañía signaturetours http://www.signaturetours.com.ar , nos recogieron a las 9:20h e iniciamos la visita por la plaza del obelisco.

Plaza de Mayo
Seguimos por el teatro Colón, para hacer la primera parada en la plaza de Mayo, rodeada de emblemáticos edificios, como la Casa Rosada sede del gobierno, desde cuyo balcón hizo su famoso discurso Eva Perón.

En el lateral izquierdo de la plaza se encuentra la Catedral Metropolitana, en su interior se encuentra el mausoleo del héroe de la independencia el general San Martín, frente la casa rosada se sitúa el cabildo y otros edificios menos significativos.


De allí pasamos con el ómnibus por la plaza Dorrego, siguiendo más adelante hasta el barrio de Bocca, famoso por su equipo de fútbol el Bocca Junior y su estadio La bombonera.
Barrio de Bocca
Hicimos la segunda parada en la zona de viviendas llamadas conventillos construidas entre los años 1830 y 1852, por los inmigrantes italianos con los restos de materiales y pintura de los barcos mercantes, estas viviendas actualmente las han pintado con vivos colores, siendo casi todos tiendas de souvenirs, restaurantes y tiendas de antigüedades.





Un barrio con mucho encanto, le pregunte al guía donde nos aconsejaba ir a cenar en Bocca y me dijo que ni se nos ocurriera, porque según nos explicó de noche era un lugar bastante peligroso.

Cementerio de la Recoleta
Seguimos la ruta pasando frente al Puerto Madero, con destino al Cementerio de la Recoleta, última parada del tour, allí están enterrados varios personajes ilustres entre ellos Eva Perón o Evita, delante de cuyo panteón se aglutinan la mayoría de turistas.





Puerto Madero
Le dijimos que no queríamos regresar al hotel, ya que estábamos cerca queríamos visitar el puerto madero y aprovechar para comer en uno de sus restaurantes, donde hay decenas de opciones, son muy famosos los de pasta artesana y los asadores, donde por un precio fijo puedes comer hasta reventar.

La zona de el Puerto Madero es una zona tranquila completamente renovada, donde encontramos los antiguos tinglados portuarios de ladrillo rojo transformados en elegantes restaurantes, múltiples edificios modernos y un puente diseñado por nuestro famoso arquitecto Calatrava, llamado el puente de la mujer.
En nuestro caso elegimos un restaurante italiano de pasta fresca. Al terminar de almorzar paseamos tranquilamente por la relajante zona,en los muelles encontramos amarrados dos preciosos veleros del siglo pasado.



Saliendo del Puerto Madero, unas amplias escaleras conectan directamente hacia la Casa Rosada y la plaza de Mayo la cual visitamos otra vez más tranquilamente, ya que con los tours siempre vas con un poco de prisas, aprovechamos a visitar el interior en la catedral Metropolitana, para ver la tumba del General San Martín.


Al salir de la catedral tomamos la calle Defensa dirección a la plaza Dorrego, pasamos frente a la casa donde vivió Quino, el dibujante de Mafalda, frente a la cual han instalado unas estatuas de sus famosos personajes, en los que, por supuesto, nos hicimos las pertinentes fotografías.

Mercado de San Telmo
En toda la calle hay decenas de preciosas tiendas de antigüedades. Entramos en el Mercado de San Telmo, al cual se accede por un pasillo con tiendas a ambos lados, en su interior hay una gran variedad de establecimientos sobretodo bares y tiendas de comida.


Plaza Dorrego
Una vez llegamos a la plaza Dorrego, dimos una vuelta por sus muchos tenderetes de antigüedades, en ella se respira un gran ambiente festivo, con múltiples bares y asadores en sus alrededores . En la calle Humberto I, entramos en un convento de jesuitas que actualmente es una escuela de música popular latinoamericana y al lado de esta el museo de la parroquia de San Telmo con su iglesia de Nuestra Señora de Belén.


En nuestro recorrido por las calles del barrio de San Telmo entramos en varías de las tiendas de antigüedades, más que nada para ver las preciosas casas donde están ubicadas, casi todas ellas son antiguas casas coloniales de la gente ilustre de finales de siglo XIX, los cuales huyeron a las “afueras” de la ciudad cuando hubo la epidemia de fiebre amarilla en 1871, en la que murieron más de 14.000 personas, estas casas posteriormente fueron alquiladas a los inmigrantes europeos que iban llegando.

Regresamos otra vez a la plaza de Mayo por la misma calle Defensa, en la que visitamos el Cabildo, en él, hay un museo gratuito sobre la independencia de Argentina, lo mejor es salir al balcón de la parte alta ya que dispone de una fantástica vista frontal sobre la plaza.

Galerías Pacifico
Paseamos por la calle Florida hasta las emblemáticas Galerías Pacifico, actualmente propiedad del Grupo Sutton Dabbahun, el edificio es del siglo XIX, con unos interesantes murales en la cúpula central de destacados pintores argentinos, están considerados como la manifestación más importante del muralismo argentino según nos explicaron, también leímos que sus sótanos fueron utilizados por la última dictadura militar como centro de detención y tortura.



Como ya llevábamos mucho rato andando por la ciudad, nos sentamos a tomar un refrigerio en el bar de la planta baja antes se continuar nuestra ruta.

Seguimos hasta el final de la calle Florida que desemboca en la plaza San Martín, en ella hay unos inmensos árboles centenarios, al fondo de la plaza esta el memorial a los caídos en la guerra de las Malvinas y frente a este, irónicamente, una torre con un reloj, regalo del gobierno del Reino Unido. Nos fuimos a descansar un poco al hotel a esperar se hiciera la hora de cenar.


Sobre las ocho y media salimos del hotel, fuimos dando un paseo hasta el teatro Colón, que en ese momento se empezaba a iluminar, dicen que es uno de los mejores de América latina, seguimos por la calle Talcahuano hasta llegar a la Avenida Corrientes.
Al ser sábado por la noche la calle estaba repleta de gente, como la habían hecho peatonal todavía parecía que había muchísima más.
Nos impresionó mucho la cantidad de grandes teatros y restaurantes que habían a lo largo de la calle, realmente si que es como una especie de Broadway, también hay una gran variedad de restaurantes, pero los más famosos son las pizzerías de la pizza argentina una especia de deeppizza, en varios había una enorme cola para poder conseguir una mesa, supongo serian los que debían tener más renombre.



Cenamos en uno de ellos donde no había tanta cola, pero debido a la gran afluencia de clientes la espera para que nos sirvieran fue bastante larga.
Regresamos al hotel para preparar las maletas, pues teníamos el vuelo a Calama al día siguiente.
Fue una visita intensa de Buenos Aires que nos dejó con ganas de más, he de reconocer que en un principio no era una ciudad que me llamara mucho la atención, pero después de haberla visitado me ha sorprendido muy gratamente, quizás la más europea de todas las que hemos visto en este viaje, pero con una gran personalidad propia.
Día 12
A las 12:34 h. teníamos el vuelo a Santiago de Chile, como la agencia fue bastante previsora, nos trasladaron al aeropuerto con mucha antelación por si había tráfico, pero como era domingo llegamos muy bien, así que tuvimos tiempo de sobra para facturar las maletas y dar unas vueltas por las tiendas del aeropuerto.

Resultó que debido a algún problema con los mozos que cargaban maletas, no sabían si era una especie de huelga encubierta o que pasaba, el vuelo lo retrasaron más de una hora, incluso cuando ya habíamos embarcado fueron retrasando un poco la salida, con el consiguiente nerviosismo de algunos pasajeros que tenían conexión con otros vuelos internacionales, menos mal que nosotros teníamos casi cinco horas en nuestra conexión.
Alojamientos en Chile y Bolivia:
Hotel en San Pedro de Atacama: Hostal katarpe
calle Domingo Atienza 441, San Pedro de Atacama Tel.: +56 55-2- 851033 CEL.9-93091429
Hotel en La Paz: HOTEL SAJAMA
Av. Illampu, 775, La Paz, Tel.: +591 2 2453302
Hotel en Puno: HOTEL XIMA
Dirección:Avenida Chulluni 195, Puno Tel: (051) 365525
Chile
Santiago de Chile
Al llegar a Santiago de Chile tuvimos que pasar en primer lugar por la frontera de inmigración, la cola de gente era enorme, ademas los de las aduanas iban lentísimos , perdimos una hora y veinte minutos exactamente para poder pasar el control.
Por fin llegamos a las cintas para recoger las maletas la cuales llevaban un buen rato dando vueltas, no teniendo suficiente con esto, que además no tocó hacer otra larga cola para el control de equipajes, menos mal que en esta escala teníamos tiempo de sobra, que si no, seguro que perdíamos el vuelo de conexión.
Subimos a la tercera planta del aeropuerto para poder embarcar otra vez las maletas al vuelo a Calama, fue un trámite larguísimo y tedioso que no entiendo como lo tienen tan mal organizado, pero es lo que hay.
Tras más de dos horas perdidas en trámites, pudimos comer algo para esperar al siguiente vuelo. Aquí se nos unió nuestra amiga Rosa que visitó la ciudad de Santiago de Chile el día anterior y seguiríamos el viaje juntos, curiosamente coincidimos en el Burger King.

El vuelo a Calama salió, por suerte puntual, un vuelo de una hora cuarenta y cinco minutos, muy llevadero aunque ya era de noche, un día entero para ir de Buenos Aires a Calama.
San Pedro de Atacama
Al llegar a Calama teníamos contratado un transporte a San Pedro de Atacama, pero no había nadie esperándonos con el típico letrero, dejamos pasar unos veinte minutos y en vista que no venia nadie, tuve que llamar a la empresa para que averiguaran donde estaba la persona que nos tenia que venir a recoger
Al final nos llamaron por los altavoces del aeropuerto para que fuéramos al mostrador de Flamingo, donde nos encontramos con un par de empleados charlando de sus cosas, allí nos dijeron que esperáramos, que pronto vendrían a recogernos.
Tras una larga espera por fin salimos con una miniván hacia San Pedro de Atacama, esta fue la tónica general en Chile con la empresa Flamingo tours, en ninguna excursión fueron puntuales, con retrasos a veces de más de 45 minutos.
Por fin llegamos al hostal de San Pedro de Atacama, el Katarpe, un sencillo, acogedor y encantador hostal, con un personal muy amable, pero, como descubriríamos más adelante, con una calefacción bastante escasa.
El pueblo de San Pedro de Atacama, con sus casas de adobe y calles de tierra, es muy turístico, pero con mucho encanto, casi todas las plantas bajas están repletas de oficinas de turismo, donde ofrecen una amplia variedad de actividades para hacer en la zona, bastantes restaurantes y multitud de tiendas de souvenirs .

Cenamos en un bar restaurante que nos aconsejo el encargado del hostal, se llama el La pica del Indio, situado en la calle Tocopilla 418, comimos unos sabrosos y abundantes platos, a un precio bastante económico, comparado con los restaurantes mas céntricos que son bastante más caros.
Regresamos al hostal a descansar, pero al entrar en la habitación, no se si es porque nos habíamos resfriado un poco en Buenos Aires, notamos que aún con el radiador encendido, hacia bastante fresco, le comentamos al encargado si podían darle un poco más de potencia a la calefacción ya que los radiadores se notaban solo un poco tibios, pero nos dijeron que no, menos mal que en la cama habían suficientes mantas para abrigarnos que si no nos congelamos.
Día 13
Géiseres del Tatio
Tal como teníamos contratado con la empresa Flamingo tours, a las cinco de la madrugada nos tenían que pasar a recoger para hacer la visita de los famosos Géiseres del Tatio, pero se retrasaron más de media hora.
Al final llegaron a las 5:35 h, como ya he comentado anteriormente, aquí en Chile o en esta empresa, no sabría decir, la puntualidad no es su fuerte y a esas horas de madrugada se agradece poder dormir media hora más.

Con la miniván fuimos subiendo por la carretera B-245 hasta los 4300 metros de altitud que es donde están situados los geiseres de Tatio, durante el camino nos aconsejaron que teníamos que ir bebiendo agua para así intentar minimizar los efectos de la altura.
Como durante el trayecto era de noche no pudimos apreciar nada del paisaje, en cambio si que se veían muchísimas estrellas en el firmamento, como el regreso sería por la misma carretera ya veríamos el paisaje a la vuelta.
Llegamos por fin a la entrada del parque nacional donde están situadas las taquillas de acceso, la entrada tiene un precio de 10.000 pesos por persona.

Al bajar de la miniván pudimos notar el terrible frío que hacia a esa hora, justo en esos momentos estaba amaneciendo, menos mal que nos habíamos puesto ocho capas de ropa, aun así se notaba el frío, la guía nos comento que estábamos «solo» a 11 grados bajo cero. Hicimos a pie un recorrido entre los “géiseres”, que no suben demasiado altos, apenas un par de metros, nos esperábamos algo más espectacular, aunque ya sé que las comparaciones son odiosas y cada país tiene su encanto, nada que ver con Islandia.
Al finalizar el recorrido a pie, por fin había salido el sol y poco a poco iba subiendo la temperatura, los chicos de la organización nos prepararon un desayuno a pie de géiser, que nos apetecía mucho, ya que entre unas cosas y otras llevábamos casi tres horas despiertos a base de agua.

Saliendo de la zona de géisers, una vez cruzamos la carretera, había una piscina de agua termal, donde los más valientes del grupo se bañaron, mi esposa y yo, como todavía teníamos un poco de resfriado de Buenos Aires, no nos bañamos.
Mientras tanto hicimos un pequeño recorrido por los géiseres más antiguos, pero como hacía un poco de subida, en solo 10 metros nos quedamos reventados a causa de la altura, buf, el corazón se nos puso a cien y apenas habíamos hecho nada.
Cogimos la miniván y fuimos descendiendo la montaña, la siguiente parada fue en un lago helado, donde había un par de vicuñas comiendo la hierba que sobresalía del agua y varias aves acuáticas andando sobre el hielo comiendo lo que podían, subimos a un mirador para admirar el precioso paisaje, donde se podía ver al fondo varios volcanes uno de ellos activo con fumarolas.
Machuca
Por último nos detuvimos en el pueblo de Machuca, bastante turístico la verdad, nos ofrecieron pinchos de carne de llama, pero en esos momentos no nos apetecía, como teníamos tiempo libre, dimos una vuelta a la población, subiendo a la iglesia, que aunque tenia pocos escalones nos costaron una barbaridad subir.
Al finalizar la excursión nos dejaron en el centro de San Pedro de Atacama, aprovechamos para cambiar un poco de moneda en una de las oficinas de cambio situada en las calles secundarias, porque las que están en la calle principal hacían peor cambio.

Comimos en el restaurante llamado Hostal y Restaurant La Plaza, que como su nombre indica esta en la plaza de San Pedro de Atacama, justo en pleno centro, a causa de ello los precios eran bastante más altos que el del día anterior.

Valle de la Luna
Por la tarde teníamos contratada la excursión al Valle de la Luna, nos tenían que recoger los de Flamingo tours a las 14:30, pero al final salimos pasadas las 15h.
Tras un corto recorrido en miniván, llegamos a la entrada del parque Valle de la luna, tras el pago de su entrada (3000 pesos) hicimos un bonito recorrido a través de la cordillera de la sal, con parada en tres puntos.
La Primera parada fue en las tres Marías, unas formaciones de piedras erosionadas por la sal y el viento del desierto, aunque hay que echarle imaginación.

La siguiente parada fue en la minas de sal y como colofón final el mirador Achaches con la gran duna creada por la arena proveniente de la Cordillera Domeyko, en la zona de Achaches hicimos un paseo a pie por los tres miradores, con unas magnificas vistas en todas direcciones, miraras hacia cualquier lado seguro que había una fantástica vista, por su puesto nos hartamos de hacer fotografías y vídeo.



Al salir del parque del Valle de la Luna nos llevaron a ver la puesta de sol en el mirador del coyote, el nombre es en honor a una piedra que se parece a la desde donde se cae siempre el coyote en los dibujos del Looney Tunes, los colores de la puesta de sol desde este punto son embriagadores.


De regreso al hotel la guía nos ofreció una excursión que salía a las nueve de la noche para observación de las estrellas, ya que en el desierto se veían muchísimas, pero como seguíamos estando resfriados y una vez se marchó el sol hacia bastante frío decidimos ir a descansar.
Cenamos en un restaurante de la calle Caracoles, con un fuego a tierra en el centro del comedor y música en directo que estuvo muy bien, lástima que no me apunte el nombre.
Día 14
Este día nos esperaba Bolivia. Como ya era habitual, nos tenían que recoger a las 6:30h. y al final nos recogieron a las 7:20h., como ya he comentado la puntualidad de Flamingo tours fue bastante mala en nuestra estancia en Atacama.
Cuando por fin nos pasaron a recoger, el conductor muy amablemente nos fue contado un poco de su vida, resulta que su familia era originaria de España.
En aproximadamente unos quince minutos nos llevo hasta la barrera, que es donde inicia la carretera la subida a la frontera de Hito Cajón, curiosamente no abren la barrera hasta las ocho de la mañana, no entiendo que nos dijeran de recogernos a las 6:30h., cuando hasta las ocho no se puede pasar.

En el arcén de la carretera frente a la barrera los conductores nos montaron un picnic y desayunamos a pie de carretera, menos mal que me puse un forro bajo los tejanos, porque a esas horas hacía bastante frío.
Cuando por fin abrieron la barrera subimos de los primeros, gracias a la habilidad de nuestro conductor, para no pillar la caravana que se había montado.

Bolivia
Llegamos al paso fronterizo de Chile, que está situado a 4600 metros de altura, nos hicieron pasar dentro de la aduana, era un edificio muy similar al de las ITV, hicimos los trámites correspondientes, pasaporte, sellos y seguimos hasta la frontera de Bolivia.
Vaya diferencia parecía de los años 60, una oficina alicatada con baldosas pequeñas, con un par de mesas vintage, donde los funcionarios nos pusieron los sellos pertinentes y rellenamos los formularios.

En Hito Cajón cambiamos de vehículo, nos despedimos del amable conductor de Chile y conocimos el que sería nuestro conductor boliviano, se llamaba Limber, nos llevamos una grata sorpresa pues en el vehículo lo acompañaban su hijita de pocos meses María y su esposa Tatiana, muy majos y simpáticos.
Resulta que como era el día Nacional de la independencia le había venido a visitar su familia, también es lógico, ya que estos conductores están todo el año dando vueltas por los desiertos de Uyuni y su familia apenas los ven.


Laguna Blanca
El coche era un Lexus todoterreno de siete plazas, solo para nosotros tres y su familia, iniciamos las visitas con la laguna Blanca, solo entrar en Bolivia el paisaje es impresionante, quedamos totalmente extasiados de los paisajes, es imposible expresar con palabras la inmensidad y colores de lo que estábamos viendo.
En aquel momento la laguna estaba helada, dando un color aún más blanco del que tiene originalmente, continuamos el recorrido hasta la laguna Verde, que tal como dice su nombre tiene el agua de tonos verdosos, la laguna esta situada a pie del volcán Lliancahur.

Géiser del Sol de Mañana
La siguiente visita fueron los géiser del Sol de Mañana, que son más fumarolas que géiseres, con el barro burbujeante de varios colores, estábamos a 4970 metros de altura, paseamos un poco por sus alrededores, parecía que ya no nos cansábamos tanto, pero teníamos un ligero dolor de cabeza.
Durante el recorrido paramos un rato en el desierto de Dalí, con caprichosas formas rocosas encima de la arena formando sombras al estilo de los cuadros del famoso pintor.

Aguas termales de Polques
Paramos a comer en la zona de aguas termales de Polques, unas lagunas con flamencos y vicuñas corriendo por sus orillas, donde también nos podíamos bañar, pero con el resfriado que llevábamos no nos apeteció.
Hay una edificio con unos comedores comunes que los alquilan a los conductores, cuando nos disponíamos a comer, se mareo una chica de otro grupo, tuvieron que tenderla en el suelo y le pusieron una mascarilla de oxigeno, por suerte en pocos minutos se recuperó.
Laguna Roja
La última visita del día fue la laguna roja, un espectacular lago de un intenso color rojo, con una gran cantidad de flamencos paseando en su interior, ideal para finalizar este primer día en Bolivia.
Hicimos un pequeño recorrido a pie y subimos a un mirador para poder empaparnos de las vistas desde todos sus ángulos, vaya paisajes más alucinantes tiene Bolivia.
Fuimos al albergue que estaba en una pequeña población muy cerca de la laguna roja, un sencillo edificio de adobe con habitaciones, algunas compartidas, sin calefacción y con luz limitada a tres horas de 18 a 21h., a nosotros nos dieron una habitación triple privada con baño.
Nos ofrecieron una infusión, pero como nos seguía doliendo la cabeza, fuimos a comprar hoja de coca en la única tienda que estaba abierta, solo aceptaban moneda boliviana o como favor extraordinario chilena, nada de dolares ni euros.
Nos entregaron la típica bolsa de color verde con la hoja de coca y mascamos una poca pero no notamos ningún efecto, después nos enteramos que no había que masticarla ni tragarla, pero cómo éramos novatos lo hicimos mal.

Para cenar en el comedor instalaron una estufa de butano de las que usan los bares en las terrazas, cosa que agradecimos mucho porque al caer la noche empezaba a hacer bastante frío, después de cenar salimos un momento a ver las estrellas, pero regresamos rápido a la habitación por el frío que hacia.
En la habitación tampoco había calefacción, por lo que nos metimos en la cama rápidamente bajo un montón de pesadas mantas, esta noche si que nos dolió un poco la cabeza a causa de la altitud, a parte seguíamos todavía con el resfriado, sobretodo yo.
Día 15
Se me ha olvidado comentar que si haces el tour de Uyuni viniendo de Chile por Hito Cajón, te ahorras una gran cantidad de kilómetros, unos 450 kms. aproximadamente, que si lo haces desde Uyuni de ida y vuelta, haciendo el trayecto mucho más cómodo y relajado.
Desierto de Siloli
Desayunamos a las 7:30h, y a las 8h. Linbert ponía en marcha el todoterreno hacia el primer destino, el desierto de Siloli con sus formaciones caprichosas, sobretodo la más famosa, el Árbol de piedra de 7 metros de alto, que cada vez está más erosionado, Siloli es considerado uno de los desiertos más áridos.
Como anécdota contaré, que mientras mi esposa me hacía una foto con el árbol de piedra de fondo, vi que se me acercaba como una especie de perro pequeño, venia directamente hacia mi y de golpe me mordió el zapato.
El guía nos explico que era un zorro que acostumbra a estar por allí y cuando llegan los turistas es su manera de pedirles comida o mordiendo sus zapatos o tirándoles de los pantalones.

Después de un largo trayecto por pistas, hicimos una parada en unas formaciones rocosas donde viven unos simpáticos conejos peludos, por suerte pudimos ver varios de ellos.
Laguna Honda
Tras otro largo trayecto llegamos a la Laguna honda, otra preciosa laguna rodeada de varias montañas y volcanes, con familias de flamencos rosados alimentándose en su orilla.
Para almorzar lo hicimos en la laguna Edionda, que debe su nombre a que sus aguas contienen azufre con su olor característico, un lugar muy bucólico para comer, frente a la laguna con cientos de flamencos conversando entre ellos, las vistas eran fantásticas, con las montañas de fondo con sus picos aún un poco nevados.



Tras la comida y la visita a los aseos, previo pago claro, como es costumbre en Bolivia, salimos con el todoterreno dirección a la laguna Cañapa, también muy bonita, con flamencos y rodeada de montañas de distintos colores, por último nos detuvimos en el mirador del volcán Oyaue, situado en Chile pero con vistas desde Bolivia, enseñándonos una columna de vapor que salia de un lateral del volcán.

Cómo teníamos el alojamiento en San Juan, nos quedaban un par de horas de ruta a mitad de camino, en el salar de Chiguana, nos detuvimos para hacer unas fotos de la vía férrea que comunica Ollague con las minas.
San Juan
Una vez en el alojamiento de San Juan, le pedimos a Limber que nos llevara a cambiar algo de moneda, hay un establecimiento en el pueblo que es tienda y oficina de cambio, no es al mejor precio, pero que quieres en mitad de estos desiertos.
El alojamiento era mucho mejor que el del día anterior y como solo estaba a 3600 metros de altitud no hacia apenas frío, menos mal, disponía de un salón comedor anexo muy bien decorado. Nos invitaron a un mate, como dicen ellos, que son infusiones variadas, incluida la de hoja de coca.
Para hacer tiempo hasta la hora de cenar, fuimos a pasear por los alrededores del hotel para disfrutar de una bella puesta de sol.
Cenamos y como no había nada más que hacer, nos fuimos a dormir.
Día 16
Como he comentado anteriormente, al hacer la ruta de Hito Cajón a Uyuni son bastantes menos kilómetros, así que íbamos con tiempo de sobra para no tener que madrugar demasiado.
Salimos a las nueve de la mañana dirección al famoso Salar de Uyuni, situado a una altura de 3.653 metros, el trayecto desde San Juan fue de una hora, tras la cual, estábamos frente a este inmenso mar de color blanco que vio Neil Armstrong desde el espacio.
Un inmenso y hermoso paisaje teñido de blanco hasta donde te alcanza la vista, dicen que tiene más de 12.000 kilómetros cuadrados.
Salar de Uyuni

Hicimos una media hora de ruta por el salar donde no hay caminos ni rutas marcadas, hasta que nos detuvimos en medio del mar de sal, para hacernos una infinidad de fotografías a cual más divertida, jugando con la profundidad de campo, pasamos un muy buen rato y nos reímos mucho.
Para comer lo hicimos en la isla Incahuasi, situada en mitad del salar, es curioso que en mitad de la nada, se encuentre este bosque de cactus, algunos con una altura de más de once metros, mientras Limber nos organizaba la comida en unas mesas hechas con bloques de sal, fuimos a dar un paseo por los alrededores siguiendo haciendo fotos sin parar.

Tras la comida subimos a la parte mas alta de la isla para tener una visión de 360 grados del salar, como aún teníamos coca, tal y como nos explico Limber chupamos unas cuantas hojas, escupiéndolas cuando ya no tenían jugo, para ayudarnos un poco con la subida. Una vez arriba pudimos disfrutar de unas fantásticas vistas.

De regreso en el todoterreno, fuimos al hotel de sal donde hay el monumento conmemorativo del paso del Dakar por el salar, donde recuerdo se estropearon un montón de motos y coches a causa de la sal, también hay una zona para que los turistas coloquen las banderas que quieran, de sus países o regiones.

La teoría es que teníamos que quedarnos allí para ver la puesta de sol, pero faltaban todavía casi tres horas, así que Limber nos propuso de ir a ver la zona de los reflejos y después visitar el cementerio de trenes en Uyuni, le dijimos que ok.
En la zona de los reflejos había bastante agua, unos tres centímetros, como no teníamos botas de agua preferimos no bajar del coche así evitar empaparnos el calzado, pero como a nuestra amiga Rosa le hacía mucha ilusión hacerse la foto.
Se descalzó y se metió en el agua, que según comentó después estaba muy fría y la sal se le clavaba en los pies, que casi no se atrevía a dar un paso, decidimos mover el coche para hacerle la foto así no tenía que moverse ella.

Colchani
Tras la foto nos dirigimos al pueblo de Colchani , donde sus ciudadanos refinan la sal artesanalmente en sus casas para luego venderla.
En esta población hay múltiples tiendas de trabajos con sal, de ropa y souvenirs, aprovechamos para comprar algún recuerdo de Bolivia, ya que los precios eran más económicos que en las grandes ciudades.
Uyuni
Al salir de Colchani fuimos hacia Uyuni, para ver el cementerio de trenes, se trata de todas las locomotoras de carbón que ya no usaban y que depositaron allí oxidándose en la intemperie.
Lástima que los grafiteros han pintarrajeado encima, una curiosidad para los que les gustan los trenes, pero están bastante destrozadas todas las locomotoras.
Desde allí mismo vimos la puesta de sol. Como todavía nos faltaba un buen rato para el vuelo, Limber nos llevo al centro de Uyuni para visitarlo, hicimos un interesante paseo por el mercado, visitamos la catedral, y su famosa torre del reloj.
Durante el recorrido pudimos ver bastantes habitantes vestidos con sus trajes tradicionales, la verdad es que Limber se portó muy bien con nosotros a parte de su amabilidad y simpatía en todo momento.
Llegada la hora nos traslado al aeropuerto donde con tristeza nos despedimos de él, ya que nos había hecho pasar tres días maravillosos.
Nos fuimos de este tour de Uyuni realmente impresionados, es imposible plasmar en fotografías la grandiosidad de estos hermosos y desconocidos, por lo menos para nosotros, paisajes.
El aeropuerto de Uyuni es bastante pequeño, por lo que los trámites fueron rapidísimos, tanto de check-in, como el control de policía y el embarque.
Salimos puntuales a las 20:40 h., el vuelo a La Paz fue cómodo y tuvo una duración de 55 minutos, como ya era de noche la temperatura exterior era de 2 grados, en estas zonas pasamos de 20 grados de día a casi de cero grados de noche.

Una vez en el aeropuerto de la Paz, nos trasladaron al Hotel Sajama, situado en pleno centro de la ciudad, un hotel correcto, que por lo menos no hacía frío como en los de Uyuni.
Para cenar, preguntamos en recepción y nos aconsejaron una pizzería que estaba situada tres porterías al lado del hotel, en esta ciudad también nos aconsejaron no salir de noche a pasear, debido a la gran cantidad de robos.
Comimos muy bien, aunque nos pasamos pidiendo y acabamos muy llenos.
Al regresar al hotel, fue muy curioso ya que no lo encontrábamos, estábamos los tres con cara de póker, resulto que por la noche, bajan una persiana metálica como si fuera de un local comercial para evitar robos, el recepcionista nos vio por la cámara y nos abrió una pequeña puerta incrustada en la persiana.
Solo con este detalle, nos dimos cuenta que era verdad que de noche era una ciudad bastante peligrosa.
Día 17
En el hotel Sajama servían el bufé del desayuno en el último piso del edificio, que por suerte disponía de una amplia terraza desde la que pudimos disfrutar de unas fantásticas vistas de la ciudad.

La Paz o también llamada Nuestra Señora de La Paz, es donde reside el Gobierno del Estado Plurinacional de Bolivia, considerada la metrópoli más alta del mundo, a una altura sobre el nivel de mar de casi 3.700 metros, está situada como en un gran cráter volcánico, rodeada de altísimas montañas del altiplano, con todo el valle repleto de viviendas.
Actualmente para poder acceder a las partes más altas disponen de varios teleféricos de fabricación suiza, cada uno de un color distinto como si fuera una línea de metro, una solución muy práctica.

Teníamos contratado un tour por la ciudad con salida a las nueve de la mañana, el conductor fue muy puntual, aunque a causa del intenso tráfico la que llegó un poco más tarde fue la guía.
La primera actividad fue un trayecto con tres de los teleféricos, empezamos con la línea roja, que nos llevo hasta la parte más alta de la ciudad, cuando llegamos al final tomamos la linea plata que va en horizontal sobre el barrio de la parte superior, pasando sobre varios mercadillos callejeros.
Por último enlazamos con la amarilla para volver a descender a la parte baja. Un recorrido muy interesante con unas espectaculares vistas de toda La Paz y alrededores.



Valle de la Luna
Al llegar a la zona baja, nos estaba esperando el miniván para llevarnos al valle de la luna, a unos diez kilómetros del centro, unas formaciones de arcilla que parecen estalactitas de barro, según nos explicaron les puso el nombre Neil Armstrong, por su parecido con nuestro satélite, hicimos el recorrido corto, pues todavía nos quedaban varia visitas en centro histórico de la ciudad.

Regresamos a la zona centro donde visitamos, La Plaza de armas Murillo donde está situada la Catedral metropolitana de Nuestra Señora de la Paz, el Palacio de Gobierno y la Asamblea Legislativa Plurinacional de Bolivia.
Paseamos por la única calle que han conservado de la época colonial, la calle Jaén, con múltiples edificios coloniales y finalizamos la visita en la zona del Mercado de las Brujas famoso por la venta de fetos de llama disecados y otros remedios y pociones tradicionales, situado en el mismo barrio del Rosario donde teníamos el hotel.
Para comer fuimos a un pub “the english pub “ justo frente a nuestro hotel en la avenida Illampu, donde comimos realmente bien.
Por la tarde nos dedicamos a recorrer el barrio del Rosario y sus tiendas, aprovechamos para comprar algún que otro recuerdo de Bolivia.






Para cenar repetimos el pub ya que nos gusto mucho y se estaba muy tranquilo, regresamos al hotel a preparar las maletas para el día siguiente.
Día 18
A las siete de la mañana tenia que recogernos un bus «turístico» para llevarnos a Puno, en Perú, pero la realidad es que nos recogieron a las 7:45h., podíamos haber desayunado si llegamos a saber que iría con tanto retraso.

Por fin nos recogió el bus que nos llevaría a la terminal de autobuses. Una vez en la terminal cambiamos de autobús por otro un poco más grande, traspasamos las maletas y subimos.
Al final salimos a las 8:30 h., justo cuando estaba saliendo de la terminal, subió un chaval con unos tickets y fue cobrando a cada pasajero 2,5 bolívares, que es el impuesto de la terminal de autobuses según nos explicaron, el fastidio fue que habíamos gastado toda la moneda boliviana y tuvimos que cambiar 10 dólares para pagar el supuesto impuesto, creo que ya tendrían que incluirlo en el billete y no cobrarlo después, pero bueno es lo que hay, cada país tiene sus costumbres.

Una vez el autobús subió al barrio alto de la ciudad, el resto del recorrido fue bastante llano cruzando amplios campos con pequeñas casas desperdigadas, solo encontramos algunas curvas una vez llegamos las orillas del Lago Titicaca, pero fueron pocos kilómetros hasta llegar al embarcadero de San Pedro de Tiquina, donde tuvimos que bajarnos del bus para cruzar el estrecho en bote, mientras el bus lo hacía en una barcaza, el precio para cruzar es de 2 bolivianos, hay baños a ambos lados, usarlos tiene un precio de 1 boliviano.
Proseguimos la ruta con el bus, aquí la carretera era mucho mas revirada, al ir ascendiendo hasta los 4200 metros, con bonitas vistas del lago Titicaca.
Una vez llegamos a Copacabana tuvimos que cambiar otra vez de autobús, como teníamos casi una hora para que saliera el siguiente bus, comimos en un pequeño bar y fui a ver un poco la orilla del lago y un poco de la población, que no me gusto demasiado.

Cogimos el siguiente bus hacia Puno, mientras, rellenamos un formulario que nos dieron para entregar en la frontera.
Perú
Cuando llegamos a la frontera, tuvimos que pasar primero por la migración de Bolivia, entregando el pasaporte y la hojita que nos dieron al entrar en Uyuni, ya nos comentaron que no lo perdiéramos si no te ponen una sanción.
Al salir de la oficina de Bolivia hay que caminar unos 200 metros y entrar en la oficina de Perú. Al salir de la aduana estaba lleno de locales cambiando moneda, cambiamos algo para tener soles, realmente te hacen muy buen cambio.
Cuando estábamos todos los del autobús subimos previo control de un empleado de la frontera y continuamos hasta Puno. El trayecto desde Copacabana fue de casi. cuatro horas.
Puno
En Puno teníamos contratada la recogida, que fue muy puntual y una excursión por el lago para el día siguiente.
Una vez en el hotel Xima, descasamos un buen rato y cenamos en el mismo hotel, justo al lado había una tiendecita donde compramos agua y una bolsas de patatas fritas.
El hotel es excelente, muy moderno, bien decorado y con una «estufa de aire caliente en la habitación», es curioso que a un hotel tan moderno no le pongan calefacción, en sus jardines habían unas cuantas Alpacas, aunque estaba bastante a las afueras tenia unas bonitas vistas del lago.

Día 19
Donde dormir en Perú
Os dejo detallados con sus enlaces los hoteles donde nos alojamos nosotros en la ruta que hicimos por tierras Peruanas:
Hotel en Puno: HOTEL XIMA
Dirección: Avenida Chulluni 195, Puno Tel: (051) 365525
Muy buen hotel frente al lago Titicaca, algo alejado de la población de Puno.
Hotel en Raqchi: CASA DE ALBERT
albertraqchi@gmail.com
Un alojamiento familiar con unos propietarios encantadores.
Hotel opcional Raqchi : Casa Amaru Raqchi
Hotel en Cusco: Hotel Monasterio San Pedro
Dirección:Calle Ccascparo 116– Cusco, Plaza San Pedro; Cusco – Perú Tel: +51 966387933
Hotel situado en el interior del monasterio de San pedro, muy bien ubicado y céntrico.
Hotel en Ollantaytambo : Hotel Samanapaq
Calle Pallpanccaro s / n , Ollantaytambo, Tel: +51 84204042.
Un encantador hotel en el centro de la población.
Hotel en Aguas Calientes: HOTEL INKA TOWER
Dirección:Alameda los artesanos 1508 – Machupicchu Tel: 084-211125.
Hotel correcto, ideal para acceder al autobus que nos llevó al Machu Picchu.
Puno
Nos levantamos temprano ya que nos dijeron que pasaban a recogernos a las 6:50 h., así que, en teoría bajamos a desayunar a las 5:50 h. o eso nos creíamos nosotros, nos extraño ya que solo había una pareja desayunando.
Mientras comíamos algo, mire la app del tiempo para saber que tal estaría el día, marcaba sol, estupendo, pero me di cuenta que la hora que salía en la pantalla era un hora menos, les pregunté a la otra pareja que hora era y resultó que el reloj de mi móvil no se había actualizado y estaba en hora de Bolivia, nos habíamos levantado una hora antes, vaya fallo.

Lago Titicaca
A las 6:50 h. nos paso a recoger el organizador del tour súper puntual, para llevarnos al muelle de embarque del Lago Titicaca, que por cierto estaba repleto de barcas para turistas, una vez a bordo, nos dieron un poco de explicación y pusieron rumbo a las islas flotantes de los Urus.
Es una actividad muy turística pero considero que es interesante ver su forma de vida, cómo construyen sus islas flotantes con unas plantas llamadas totoras, te enseñan sus casas, intentando, lógicamente, venderte algún recuerdo de las manualidades que hacen ellos.
Tened en cuenta que hay que negociar el precio siempre, pero si no compras tampoco se ponen pesados, actualmente viven exclusivamente del turismo.





Nos ofrecieron subir en un catamarán construido por ellos, también de totora, casi todo el grupo acepto subir a la embarcación, aunque hay que pagarlo a parte, nos llevaron en una lenta navegación a remo hasta una isla central, la cual dispone de bar, w.c y unas letras horteras de plástico blanco con luces que pone Titicaca para que te hagas una foto.
En nuestro caso no nos la hicimos ya que ese letrero lo vimos muy fuera de lugar, son como unos baños que son unas cabinas de plástico que les ha regalado el gobierno para tenerlos contentos, que desentonan totalmente con sus construcciones, la verdad es que quedan horribles plantados allí en las islas flotantes.


Isla Tequile
Regresamos al barco principal para dirigirnos a la isla Tequile, primero pasamos por una canal rodeado de totoras hasta salir al centro del lago, la navegación se prolongo unas dos horas.
Es curioso pero como el lago es tan grande se producen olas por el viento igual como si estuviéramos en medio del mar.
Nos explicaron que estábamos a 3.800 metros de altitud, que el lago tiene una superficie de ocho mil kilómetros cuadrados y que la profundidad máxima es de 280 metros.

Una vez llegamos a la isla Tequile teníamos por delante doscientos escalones, teniendo en cuenta que estábamos a 3.800 metros de altura, no fue una tarea fácil subirlos, pero todo el grupo lo consiguió.

En la parte alta estábamos a unos 4.000 metros de altitud, desde allí dispusimos de unas fantásticas vistas del lago, tomamos un camino que nos llevó a las ruinas pre-incas, no es que haya mucho para visitar, pero siempre esta bien ver algunos vestigios de civilizaciones antiguas, en las ruinas se encuentra el Arco de Tequile.




Muy cerca de las ruinas se encontraba el restaurante Sconosciuto, situado en un excelente lugar en alto frente al lago, con unas bonitas vistas, donde comimos bastante bien, el plato principal fue trucha del mismo lago.
Como el guía tenía miedo que por la tarde se levantaran muchas más olas, marchamos enseguida tras el almuerzo. Bajamos al embarcadero cerca del pueblo, que esta vez fueron 500 escalones, pero de bajada, que es mucho más descansado.

Pasadas dos horas y media de navegación a paso de tortuga llegamos otra vez a Puno. Estábamos dudando si dar una vuelta por el centro de Puno, pero estábamos un poco cansados de tantos escalones, así que decidimos ir al hotel a descansar y tomarnos una cerveza.
Cenamos también en el hotel, en esta ocasión decidí probar el abanico de Alpaca, que tiene un sabor muy parecido a la ternera, según los lugareños dicen que ellos prefieren la ternera.
Tras la cena fuimos a dormir, ya que al día siguiente teníamos la salida a la siete de la mañana para ir hacia Raqchi y subir la montaña de 7 colores o del arco iris.
Día 20
Salimos puntuales tras el desayuno, en la recepción del hotel ya nos estaban esperando Albert y Richard, guía y conductor respectivamente para nuestra siguiente aventura.
Al salir del hotel vi que el coche en el que iríamos era un Toyota Yaris, me sorprendió un poco ya que íbamos con nuestras maletas y el maletero de este coche no es demasiado grande pero después de varios intentos fallidos de colocar las maletas, al final le encontraron la forma de que entraran las tres, menos mal pues no lo tenia yo muy claro que que entraran todas.

Raqchi
El recorrido hasta Raqchi fue de cerca de cuatrocientos kilómetros, unas cuatro horas aproximadamente, contando que hicimos varias paradas, para comprar agua, otra en la población de Ayaviri, en esta población nos recomendaron visitar el local de Doña Lucha, un bar-restaurante a pie de carretera para degustar el Kankacho Ayavireño, realmente estaba exquisito, es un cordero cocinado a baja temperatura, tal como dicen en los restaurantes finos, si pasáis por esta ruta os recomiendo que no dudéis en probarlo.



Durante el trayecto cruzamos varias poblaciones, recorrimos amplios parajes rodeados de montañas, nos detuvimos en La Raya, que es la frontera entre las regiones de Cuzco y Puno, situado a una altura de 4.335 metros, en el que había un mercadillo donde vendían ropa de alpaca, guantes, etc., en el lugar también disfrutamos de unas fantásticas vistas de los Andes.




Dejamos las maletas en el alojamiento de Raqchi, una encantadora casa de adobe que es propiedad de nuestro guía Albert, allí nos recibió su simpática esposa Nancy.

Albert cogió el picnic que nos había preparado Nancy y regresamos al coche para ir destino a la famosa montaña de 7 colores o Winikunka, el trayecto fue de casi dos horas, ya que la mayoría del recorrido es por camino sin asfaltar subiendo las grandes montañas.

A mitad de camino, nos detuvimos en un prado donde estaban pastando una llamas a la orilla del río, para almorzar el picnic que nos habían preparado, las fiambreras venían dentro de unas bolsas típicas de vivos colores que nos regalaron.
Montaña Arcoíris
Mientras comíamos, Albert nos explicó que la idea era llegar arriba a la cima de la montaña cuando se hubiesen marchado los demás grupos de turistas que venían de Cuzco, esta excursión si se hace desde Cuzco es bastante pesada, pues hay cinco horas de ida y cinco de vuelta, aunque los turistas los resistimos todo claro.
Tras el almuerzo, seguimos subiendo con el coche hasta que llegamos al punto de control donde cobran el acceso, continuamos hasta llegar al parking superior a 4.700 metros de altitud, allí contratamos unos caballos para que nos llevaran hasta donde empieza la última subida antes de la cumbre, menos mal que si no no se si hubiéramos llegado.

Subir este último trozo de camino nos costó bastante, pues a esas alturas nos costaba mucho el esfuerzo. Por fin llegamos a la parte donde se veían los dos valles con las espectaculares vistas de la montaña del arco iris, no hay palabras para describirlo, además estábamos completamente solos, gran idea la de Albert de subir más tarde.





Como el letrero con la altura estaba unos metros más arriba, me animé a subir hasta allí, con tres o cuatro paradas a mitad de subida para recuperar el aliento, una vez arriba, que vistas y que colores!, son de esos paisajes que te quedan grabados en la retina para toda la vida.

Para bajar lo hicimos todo el tramo por nuestro propio pie, aprovechando de seguir haciendo fotos y vídeo, mientras el sol se iba ocultando tras las cumbres nevadas.

De regreso al alojamiento, nos encontramos por el camino varios pastores dirigiendo sus llamas y alpacas de regreso a sus corrales.

Al llegar al alojamiento de Raqchi ya se había hecho de noche, Nancy nos tenía preparada la cena. Cenamos todos juntos, también se apuntó la madre de Albert, una comida tradicional muy rica y sabrosa.


Para terminar la noche, nos dejaron unos vestidos tradicionales, nos los pusimos y bailamos canciones andinas con un guitarrista de acompañamiento, un divertido final para un día muy completo.
Día 21
En cuanto nos levantamos, Nancy nos había preparado el desayuno con una gran variedad de productos tradicionales muy ricos. Este día nuestra guía seria Nancy, ya que Albert tenía que hacer unos recados.
Disfrutamos mucho de la compañía de esta familia, su alojamiento es sencillo pero muy acogedor, por lo que os lo recomendamos si algún día queréis visitar esta zona de Raqchi.
Aquí os dejo su e-mail por si necesitáis alojamiento en Raqchi o algún otro servicio que os puedan ofrecer esta amable familia: albertraqchi@gmail.com, también los encontrareis en facebook : TRC sumaq kawsay Raqchi .

Tras el desayuno fuimos a casa del suegro de Nancy, que nos hizo una demostración del arte de la fabricación y pintado de la cerámica.
En la población de Raqchi se dedicaban casi todas las familias a la fabricación de bonitas cerámicas desde hace muchos años, pero con la aparición del plástico cada vez tuvieron menos demanda de sus productos, quedando más para el turismo y algunas ocasiones especiales.


Complejo arqueológico de Raqchi
Al salir de la demostración fuimos andando hasta el santuario Inca construido por el Inca Pachacutec y dedicado al gran Dios Inca Wiracocha, durante la visita Nancy nos fue explicando todas las construcciones del lugar, terminando en la plaza central.


La ventaja de dormir en Raqchi es que estábamos casi solos durante la visita de la zona arqueológica, cuando terminamos la visita iban llegando todos los autobuses de turistas, al llegar a la plaza central, Albert y Nancy tienen una tienda en la cual aprovechamos para comprar algún que otro recuerdo del lugar.





Nos recogió Richard con las maletas cargadas en el coche y nos pusimos en marcha hacia Cuzco.
Andahuaylillas
Durante el trayecto paramos en Andahuaylillas, un pequeño pueblo bastante cercano a Cuzco, para visitar la iglesia de San Pedro de Andahuaylillas, más conocida como La Capilla Sixtina de las Américas, debido a su techo policromado, es una interesante visita, lástima que no dejan hacer fotos ni vídeo.
Desde fuera parece una iglesia muy sencilla, pero al entrar te encuentras con sus paredes y techos dorados, con varias tallas de madera policromada, es impresionante.

A continuación paramos para hacer unas fotos en el lago Wacarpay y un poco más adelante en la población de Tipon para almorzar, esta población está especializada en cocinar el Cuy, nuestro conejillo de indias, pero como nos daba un poco de reparo comerlo, preferimos otros platos más tradicionales para nosotros.


En media hora llegamos a Cusco, despidiéndonos de Nancy y Richard con tristeza, pero es lo que tienen estos viajes vas conociendo gente muy agradable y despidiéndote de ella.
Cusco
El hotel que teníamos en Cuzco fue el hotel Monasterio de San Pedro, un convento aún en activo en su mitad y la otra mitad convertido en un encantador hotel, el único inconveniente es que no dispone de ascensores, pero no hay problema porque te suben las maletas.

Una vez instalados, salimos a conocer la ciudad, una ciudad que, aunque es muy turística, tiene muchísimo encanto, con múltiples edificios coloniales, varias iglesias, la plaza de armas, todos los edificios muy bien conservados.


Iniciamos el recorrido por la plaza San Francisco donde nos encontramos con la Iglesia, Museo y Convento de San Francisco, fuimos bajando por la calle Marquez, cruzamos la plazoleta Espinar hasta llegar a la plaza de armas, rodeada de preciosos edificios coloniales con su Catedral presidiendo el lugar.





Como necesitábamos cambiar moneda nos informaron que en la plaza de armas es donde se reúnen los mejores lugares para cambiar moneda.

También bajo sus arcos habían múltiples tiendas y restaurantes encantadores.

Continuamos el paseo por la estrecha calle Procuradores y fuimos zigzagueando por las callejuelas disfrutando de su ambiente colonial. De camino al hotel paramos en una pequeña pizzeria llamada Pizza PachaMamita en la calle Concevidayoc, 115, para cenar y al regresamos al hotel a descansar.
Día 22
Nos informaron que en la excursión a Machupicchu no es conveniente llevar las maletas, así que las dejamos en depósito en el hotel de Cuzco hasta nuestro regreso al cabo de un par de días.
Valle Sagrado de los Incas
A las 7:30h, tras el desayuno, nos pasaron a recoger para la excursión al Valle Sagrado de los Incas, cuando llevábamos unos 45 minutos de ruta hicimos una parada para visitar unos talleres artesanales del trabajo con lana de alpaca de alta calidad, pero los precios eran muy altos, también tenían un pequeño zoo con llamas y alpacas de varias especies.





Pisac – Valle Sagrado
La siguiente visita ya en el valle sagrado, fue el complejo arqueológico de Pisac, en el valle del Calca, en el cual hicimos un recorrido con el guía con sus correspondientes explicaciones, en el pudimos visitar las terrazas que construyeron para sus cultivos, las fuentes Q´Allaqasa a 3.455 metros del altitud y las ruinas de la población en la colina, desde donde hay unas fantásticas vistas del valle.





Bajamos al valle donde está situado el pueblo actual de Pisac, con bonitos edificios coloniales, en el que hicimos un pequeño paseo por sus calles adoquinadas, visitamos un taller donde trabajaban la plata y almorzamos en un restaurante de la plaza Constitución llamado La cuchara de Palo, nos es económico pero se come muy bien.



Ollantaytambo
Continuamos ruta hacia Ollantaytambo situado junto al río Urubamba, en esta población es donde dormiríamos esa noche, en un encantador hotel llamado Hotel Samanapaq, con un jardín precioso.


Una vez dejamos las maletas fuimos a visitar el complejo inca del mismo nombre, nos encontramos ante una gran fortaleza Inca, con terrazas de piedra para los cultivos, su templo del sol y la fuente de los baños de la princesa.

Según nos explicaron, Ollantaytambo en su época hacia funciones administrativas, agrícolas y religiosas. Al ser por la tarde estaba repleto de turistas subiendo y bajando sus largas escalinatas.



Regresamos al hotel para descansar un rato, un poco más tarde salimos a pasear por la población, con sus estrechas calles de piedra y encantadoras tiendas.

Tomamos un combinado de pisco con mate en un pub de la plaza de armas y cenamos en un pequeño y acogedor restaurante con su horno de leña en el centro del local, llamado Nunay Resto Bar, situado en la calle principal, la misma que va al hotel Samanapaq .


Regresamos al hotel ya que los siguientes días no tocará madrugar casi cada día.
Día 23
Machupicchu
Nos levantamos a las 5:30h. así estaríamos los primeros justo cuando abrían el bar para el desayuno, ya que según entendimos teníamos que estar a las 6:45h. en la estación, para coger el tren que nos llevaría a Machupicchu pueblo, aunque tuvimos que esperar un poco para poder desayunar, ya que los estaban preparando.
En la plaza de armas cogimos una especie de tuk tuk, negociando con el conductor pactamos un precio de un sol por persona.
Cuando llegamos a la estación, fuimos a preguntar por la salida del nuestro tren y resultó que lo entendimos mal y teníamos que estar a las 7:15h., nos habíamos adelantado media hora, pero como ya estábamos allí no tocaba otra solución que esperar.

A las 7:45h. cogimos por fin el tren para el que teníamos hecha la reserva de billetes, hay varios tipos de trenes y varios precios, en nuestro caso elegimos el tren turístico con cristaleras en el techo, haciendo mucho más espectacular el trayecto cuya duración fue de una hora y media aproximadamente.
La mayor parte del recorrido el tren va siguiendo el curso del río Urubamba, mientras va subiendo poco a poco, rodeado de montañas.


Una vez en Aguas Calientes o mejor dicho Machupicchu Pueblo como se llama ahora, al bajar del tren ya nos estaba esperando una guía de Sudamericatour para acompañarnos al hotel a dejar las mochilas y seguidamente ir a los autobuses para subir a la famoso complejo de Machu Picchu.

Los autobuses son cada 5 minutos, un servicio muy eficaz y rápido, aunque parecía que había mucha gente en pocos minutos estábamos sentados en el autobús.

El recorrido de subida es por una pista de tierra serpenteante que los conductores hacen en pocos minutos.
Una vez arriba el paisaje es realmente impresionante, rodeado de altísimas montañas repletas de vegetación tropical y en medio de ese maravilloso paisaje nos encontramos el complejo arqueológico.

Nuestra guía privada nos hizo la visita de todo el recorrido, excepto algunos lugares que están clausurados para su conservación, como era de imaginar había muchísimos turistas, pero menos de los que yo me esperaba.

En las zonas donde se encontraba el punto ideal para hacerse las fotografías del complejo, si que encontramos más gente, en esos casos había que esperar un poco para que terminaran de fotografiarse y ponerte tú, para podernos hacer la típica foto de Machu Picchu. Pero todo fue mucho más tranquilo de lo me pensaba.

En varias de las terrazas habían llamas pastando a sus anchas, sin importarles demasiado los turistas que nos parábamos para hacerles fotografías.

Si bien el complejo arquitectónico de Machu Picchu es muy interesante, lo que más me impresionó fue su entorno, con el Huayna Picchu de fondo en medio de la cordillera central de los Andes peruanos, rodeado de vegetación subtropical.





Durante la visita hicimos cientos de fotografías y vídeo disfrutando del lugar.

Una vez nos despedimos de nuestra guía, hicimos un pequeño recorrido por nuestra cuenta, acabando de ver con más detalle algunos puntos del recinto y de sus alrededores.




Cuando llegó la hora de comer decidimos ir a la parada del bus para bajar al pueblo, el inconveniente fue que fuimos muchos los que pensamos lo mismo, así que nos tocó hacer una gran cola para el bus de regreso, suerte que son muy eficientes y en media hora ya cogíamos el autobús.
En el pueblo fuimos a comer en un bar-restaurante cerca de la estación llamado Snack EYFI, comimos bastante bien, tienen mucha variedad de comidas y unas buenas vistas vistas al río.

Después de comer, como teníamos bastante sueño, tras habernos levantado tan temprano, nos fuimos a hacer una gran siesta al hotel.

Al levantarnos mucho más frescos, hicimos un paseo por la población de Aguas calientes, recorrimos la calle principal hacia la derecha donde hay un campo de fútbol.

Nos fijamos que la gente que paseaba por esta zona era mayoritariamente autóctona, en las cercanías del campo de fútbol habían muchos puntos de comida típica peruana, al dar la vuelta e ir hacia el otro lado del río, nos encontramos que estaba más dedicado a restaurantes y tiendas de recuerdos para los turistas.


Cenamos en uno de los múltiples restaurantes y regresamos al hotel, ya que al día siguiente teníamos el tren a las 5h. de la madrugada.
Día 24
Nos pegamos el gran madrugón para coger el tren que salía a las cinco, a nosotros ya nos gusta levantarnos temprano cuando estamos de viaje, pero no tanto.
La estación de tren está en la parte alta del mercado, no era el mismo lugar donde nos dejó el tren a la llegada, lo que hizo que nos costara un poco encontrarla, es un poco extraño, al estar en medio del mercadillo. En este caso el tren tardó un poco más que a la ida, casi dos horas, no se cual debe ser la razón, supongo que hizo más paradas por el camino.

Al llegar a Ollantaytambo nos estaba esperando el conductor de nuestro transporte, el cual habíamos contratado a través de Sudamericatour para llevarnos de regreso a Cuzco. Con el sueño que llevábamos dormimos casi todo el trayecto.
Cusco
Al llegar a Cuzco teníamos contratado el city tour, que iniciamos enseguida, ya que eran las 9:30h.
La primera visita la iniciamos en la plazoleta de Santo Domingo donde actualmente se sitúa el convento de Santo Domingo, el cual construyeron los conquistadores encima de los restos de Qorikancha, el templo más importante era el Templo del Sol , que según nos explicaron, tenia todas las paredes recubiertas con planchas de oro, que se llevaron los españoles tras la conquista.




Fortaleza de Saqsaywuamán
Seguimos con la visita de varios complejos Incas, el primero que visitamos fue la impresionante Fortaleza de Saqsaywuamán, que si bien no era una fortaleza realmente, disponía de unos muros construidos con grandes piedras dando esa sensación, desde la parte más alta pudimos disfrutar de unas excelentes vistas de la ciudad de Cuzco.





Tambomachay
La siguiente visita fue Tambomachay, no un sitio arqueológico demasiado grande, al final de una camino empedrado nos encontramos con las ruinas de unas fuentes, destinadas para el culto al agua.

Pukapukara
Pukapukara la verdad es que lo vimos desde un mirador, nos preguntaron si queríamos entrar pero tampoco los vimos demasiado interesante así que con la vista panorámica ya tuvimos suficiente.

Qenqo
La última parada la hicimos en Qenqo, que en este caso si que lo visitamos, nos explicaron que en su época gozó de mucha importancia debido a los asombrosos restos que aún se erigen a pesar de la destrucción causada por los españoles, uno de los lugares destacados es Intihuatana, una especie de observatorio astronómico para calcular la posición del sol. Bajamos por unos pasadizos bajo la piedra donde había la sala de los sacrificios en muy buen estado de conservación.

Regresamos al centro de la ciudad de Cuzco, donde visitamos la catedral y la plaza de armas, terminando aquí el city tour, preguntamos a la guía donde podíamos comer bien por el centro y nos recomendaron un restaurante popular que se llamaba Cafe Restaurante Qori Sara , donde hacen un menú por 17 soles, aunque depende si la mesa es grande hay que compartirla con otros comensales, por suerte pudimos sentarnos en una mesa de cuatro.



Nos fuimos al hotel para hacer otra vez el check-in y recuperar nuestras maletas que habíamos depositado dos días atrás.
Por la tarde hicimos la visita al museo del Inka Garcilaso de la Vega, situado en una hermosa casa colonial, donde explican parte de la historia de Perú según los escritos del autor.


Paseamos por el encantador centro histórico de la ciudad, no nos cansamos de ver sus calles y edificios coloniales, cuando llegamos a la plaza armas había un desfile de varios colegios de la ciudad con bailes y música, iban disfrazados como si fuera una desfile de carnaval, fue un bonito fin de viaje.




Dimos una vuelta al mercado de la Avenida Sol para comprar una flauta típica que nos faltaba en nuestra colección de recuerdos y cenamos en un restaurante italiano de la zona, regresamos al hotel a prepararnos para el día siguiente, nos esperaba una buena paliza, ya que teníamos tres vuelos hasta llegar a casa, el primero bastante temprano.
Día 25
Nos tenían que recoger a las 4:30h. para llevarnos al aeropuerto, pero ya eran las 4:40h. y no aparecía nadie, como me estaba poniendo un poco nervioso decidí llamar por teléfono a Mauro, que era el encargado de llevarnos, por su respuesta me hizo suponer que se había dormido.
En diez minutos apareció corriendo con su coche particular y nos llevo al aeropuerto, por suerte aún había bastante gente facturando, ademas el vuelo llevaba un retraso de 20 minutos, menos mal.
Como volábamos con Peruvian, que supongo es como una especie de Ryanair, nos pesaron el equipaje de mano, resultó que nuestra amiga Rosa excedía el peso permitido en equipaje de mano y le hicieron pagar 35 dólares de más, es la primera vez que veo que pesan el equipaje de mano.
Los aviones son bastante anticuados y los asientos muy apretados, menos mal que no somos demasiado altos.

El vuelo llegó a Lima con media hora de retraso, pero como teníamos margen de tiempo pudimos, recoger las maletas, facturarlas para el siguiente vuelo con Avianca, pasar el control de equipaje, el control de policía de salida del país y llegar tranquilamente a la zona de abordaje.

El vuelo a Bogotá fue puntual, en tres horas escasas llegamos, se noto la diferencia de volar con Avianca en comparación de Peruvian, en este caso el avión era mucho más moderno, con pantallas táctiles multimedia, servicio de comidas y bebidas incluido.

Teníamos una espera de seis horas en Bogotá, menos mal que el aeropuerto es muy grande y pudimos pasear por las tiendas para pasar el rato, eso si, le dimos un montón de vueltas. Tomamos un chocolate en Juan Valdez Café, junto con un mufin de chocolate, nos hizo mucha gracia ver que hay una franquicia con ese nombre tan famoso de los anuncios de televisión.
El vuelo a Barcelona fue muy agradable y en unas diez horas aterrizamos en la ciudad Condal.
Un gran viaje por América del Sur, que aunque no hemos podido profundizar en algunos países, creo ha sido realmente inspirador e interesante, personalmente me ha sorprendido mucho la zona de Bolivia en el tour de Uyuni de tres días, quizás por mi desconocimiento de la zona.
Las Cataratas de Iguazú me han impresionado enormemente, aunque ya esperaba bastante de ellas me han aportado mucho más, la zona del Amazonas ha sido lo que esperaba, me ha encantado y de ciudades la más bonita de estilo colonial a mi parecer ha sido Cuzco y la que me ha sorprendido gratamente también, ya que nos esperaba demasiado a sido Buenos Aires, aunque lógicamente cada lugar tiene su encanto y cada ciudad su rincón especial.


Para terminar acabaré con la anécdota de la garrapata que se me enganchó sin darme cuenta en el Amazonas.
Casi al final del viaje observé que se me había hecho como una pequeña infección alrededor de la «peca» y me preocupó bastante ya que parecía como una pequeña costra, no fue hasta llegar a Barcelona, que como era domingo me fui de urgencias, explicando mi historia de la peca.
Cuando el médico me informo que la peca ¡tenia Patas!, por un lado me tranquilizó no tener una peca dudosa, pero por otro me hizo mucho asco pensar que había tenido casi tres semanas una garrapata adherida sin darme cuenta. Lógicamente ha sido el cachondeo de mis amigos durante unos días.
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Enlaces de Interés :
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Linea aérea TAP : https://www.flytap.com/es-es/
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Sudamericatour : https://www.sudamericatour.com
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Tour Amazonas : http://www.joshuasamazonasexpeditions.com
Tour Iguazu : https://cuencadelplata.com/
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Hotel en Raqchi: CASA DE ALBERT
albertraqchi@gmail.com
Hotel opcional Raqchi : Casa Amaru Raqchi
Hotel en Cusco: Hotel Monasterio San Pedro
Dirección:Calle Ccascparo 116– Cusco, Plaza San Pedro; Cusco – Perú Tel: +51 966387933
Hotel en Ollantaytambo : Hotel Samanapaq
Calle Pallpanccaro s / n , Ollantaytambo, Tel: +51 84204042
Hotel en Aguas Calientes: HOTEL INKA TOWER
Dirección:Alameda los artesanos 1508 – Machupicchu Tel: 084-211125
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