Que ver en Milán

Visita a la ciudad en un par de días

Tomamos Milán como punto de partida de nuestro viaje por el Norte de Italia, (os dejo el enlace por si queréis ver la ruta al completo). A pesar de que hemos visitado Italia en varias ocasiones, todavía teníamos pendiente visitar la llamada «capital de la moda», así que aprovechamos la ocasión de hacerlo este verano.

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Algunos datos sobre Milán

Milán o mejor dicho Milano, es la capital de la región de Lombardía al norte de Italia, tiene la mayor área metropolitana de Italia, la población de la cuidad en 2021 es de  1.396.522 habitantes según la Wikipedia. Fue fundada por lo Celtas en el año 400 a.C., posteriormente conquistada por los romanos.

En la actualidad es conocida, a parte de por sus impresionantes monumentos, como la Ciudad de la Moda, en ella se celebra un par de veces al año la «semana de la moda» una de las mas importantes de industria. No hay más que pasear por la Via Montenapoleone,  en el llamado Quadrilatero d´Oro, para poder contemplar sus lujosas tiendas de moda con marcas como : Prada, Versace, Cavalli, Valentino, Armani, Chanel, Dolce & Gabanna , etc.

Cómo llegar a Milán

Para llegar a Milán desde Barcelona lo más práctico es ir en avión, en Vueling tienen excelentes ofertas para este trayecto, en poco más de hora y media te plantas en la ciudad.

En nuestro caso, como nuestra idea era hacer una ruta por el norte de Italia, por los Grandes Lagos y las Dolomitas, necesitábamos disponer de un coche durante un par de semanas, por lo que valoramos ir en avión y alquilar un coche en Milán, pero entre que estábamos en plena quinta ola de la pandemia de Covid-19 y de que alquilar el coche un par de semanas salía un poco caro, optamos por ir a Milán con nuestro coche desde Barcelona, un trayecto de casi 1000 kilómetros que se puede hacer en unas diez horas aproximadamente, solo hay que tener un poco de paciencia y disfrutar de la ruta.

Cómo moverse por Milán

La verdad es que nosotros hicimos casi toda la visita a la ciudad andando, nos gusta deleitarnos del ambiente de los barrios si es posible, pero en caso de querer usar el transporte público, la ciudad dispone de un bono de transportes que tiene una duración de 24 horas, con un precio de 7 € , pudiéndose usar tanto en el Metro como en el tranvía, también hay un bono de 72 horas que tiene un precio de 12€. El billete sencillo de metro tiene un precio de 2 €, pudiéndose comprar en la máquinas expendedoras.

Metro de Milán

Donde alojarse en Milán

Como podéis imaginar Milán dispone de una amplia oferta hotelera, no tenéis más que buscar en las aplicaciones habituales y encontrareis más de mil lugares donde alojaros, en nuestro caso teníamos claro que queríamos estar lo más céntricos posible para no perder tiempo en desplazamientos ya que solo estaríamos media tarde y todo el día siguiente, a parte que tampoco fuera excesivamente caro.

Tras una exhaustiva búsqueda elegimos el  Hotel Speronari Suitessituado en la Via Speronari, nº 4 , donde reservamos una noche, el hotel tiene una decoración bastante actualizada, pero sobretodo su gran ventaja es que está muy bien ubicado, a solo unos 50 metros de la plaza del Duomo, por lo que es ideal para visitar la ciudad sin apenas desplazarte.

Para aparcar el coche hay que utilizar, el aparcamiento llamado Autosilo Díaz que tiene un precio de 25€ la noche, está abierto de 7 a 2h. de la madrugada. Hay que tener en cuenta que está situado en una zona restringida al tráfico del centro histórico por lo que hay que pagar 5 € para entrar o 3 € si lo pagas en el mismo parking, a nos ser que sea un coche híbrido que es gratuito o eso nos dijeron, como íbamos con un híbrido enchufable no pagamos la tasa.

Free tour por Milán

Autobús turístico de Milán

Tour por la Catedral de Milán

Iniciamos nuestra visita

Llegamos a la ciudad a las 17:30 de la tarde, así que aparcamos en el Autosilo Díaz,  nos dirigimos al hotel que estaba en la siguiente manzana, hicimos el check-in, dejamos las maletas y nos dispusimos a realizar nuestra primera toma de contacto con Milán aprovechando que hacia un atardecer espléndido.

Plaza del Duomo

Lo que nos quedaba de tarde lo aprovechamos para visitar los alrededores de la plaza del Duomo, que como le estaba dando el sol del atardecer tenia la fachada de color amarillo anaranjado, la Galería Vittorio Emanuele II, el Teatro de La Scala y acabando con un paseo por los jardines del Castillo Sforzesco.

Para cenar nos aconsejaron hacerlo en el Barrio de Brera,  donde nos encontramos con un gran ambiente, parecía que todos los turistas nos habíamos reunido allí, elegimos el restaurante Hosteria della Musica donde comimos muy correctamente, lo reservamos mediante la app The Fork.

Que ver en Milán

Como teníamos todo este día dedicado por completo a visitar la ciudad y dado que nos alojábamos a apenas 50 metros del Duomo, empezamos las visitas por este.

Recorrido hasta el Parque Sempione

El Duomo

Situado en pleno centro de la ciudad, en la plaza del mismo nombre, nos encontramos con su majestuosa fachada, considerada la catedral gótica más grande del mundo, su construcción se inició en el año1386 finalizando en 1965.

Duomo

Pensamos que lo mejor era empezar por visitar el tejado de la Catedral o Duomo para evitar aglomeraciones turísticas posteriores, como era bastante temprano tuvimos que esperar a que abrieran las oficinas para comprar la entrada. Para acceder al tejado-terraza se puede efectuar en ascensor o por las escaleras, el precio es 20€ o 15€ respectivamente, aquí os dejo la web oficial donde podéis comprar la entrada con antelación: https://ticket.duomomilano.it/en/ .

Los tejados del Duomo

Compramos el bono de 20€, que incluye subir en ascensor al tejado, visita a la catedral, el museo y el área arqueológica. Inmediatamente nos dirigimos hacia el ascensor para subir de los primeros así poder hacer mis filmaciones con menos gente.

Las vistas desde lo alto son todo un espectáculo, tanto las panorámicas como el poder pasar entre los arcos góticos que decoran la catedral, el único pequeño inconveniente es que había una parte que estaba en plena restauración, pero ya es algo normal en estos grandes edificios, cuando terminan por un lado empiezan por otro.

A continuación visitamos el interior de la catedral con sus estilizadas columnas de mármol, donde pudimos ver los sarcófagos del siglo XIV de Marco Carelli y de los arzobispos Ottone y Giovanni Visconti, la impresionante estatua de San Bartolomé obra de Marco da Agrate, que representó al apóstol sin piel, la verdad es que da bastante mal rollo, pero hay que reconocer que está realmente bien trabajada.

Interior del Duomo

Otro de los monumentos importantes es el monumento a Gian Giacomo Medici di Marignano, pero lo mejor es recorrerla tranquilamente disfrutando de su inmensidad. En la cripta se encuentra la Capilla de San Carlos Borromeo.

Galería Vittorio Emanuele II

Al terminar la visita de la catedral y dado que están en la misma plaza del Duomo, visitamos las Galerías de Vittorio Emanuele II, al atravesar su imponente arco principal, se nos iba involuntariamente la vista hacia arriba para admirar su preciosa bóveda de vidrio que le da muchísima luz al edificio. En sus amplios pasadizos nos encontramos con varios restaurantes y multitud de tiendas de alta costura y joyerías de reconocidas marcas.

Galerías de Vittorio Emanuele II

En la parte central bajo el octágono de la galería nos encontramos con un mosaico con el escudo familiar de los Savoia que es un toro, la tradición dicta que hay que dar tres giros completos con el talón del pie derecho encima del toro con los ojos cerrados, unos dicen que es para tener buena suerte y otros que es para asegurarse regresar a Milán en un futuro.

Galerías de Vittorio Emanuele II

El Teatro de La Scala

La galerías Vittorio Emanuele II conectan la plaza del Duomo con la Piazza della Scala, donde se encuentra el famoso Teatro de la Scala, sinceramente la fachada me decepcionó bastante, me esperaba algo más impresionante parecido al teatro Bolshói de Moscú y en cambio tiene una fachada más sencilla, pero su interior que no vistamos, dicen es espectacular. Fue construido por orden de Fernando de Austria sobre las ruinas de la Iglesia de Santa María alla Scala, de ahí su nombre.

Teatro de La Scala

Piazza Mercanti y Palazzo della Ragione

Situada a escasos metros de la catedral, esta plaza fue uno de los lugares de reunión donde los mercaderes ofrecían todos los productos y servicios de la región, conservando todavía en la actualidad su arquitectura medieval. Los lugares de interés alrededor de la plaza son : el Palazzo della Ragione, La Loggia degli Osii en la que estuvieron ubicados los juzgados, el Palazzo delle Acuole Palatine, que fue utilizado por la escuela superior, la Casa dei Panigarila, el Palazzo dei Giureconsulti sede actual de la cámara de comercio y el Pozo de Agua construido en el siglo XVI.

Basílica de San Carlo al Corso

Siguiendo por el Corso Vittorio Emanuele, llegamos hasta la Basílica de San Carlo al Corso, la cual fue diseñada por el arquitecto Carlo Amati,  creando un edificio de planta circular con una plaza porticada y en el interior creó una gran nave también circular rodeada de columnas de granito rojo.

Basílica de San Carlo al Corso

Basílica de San Babila

Siguiendo la avenida, al llegar a la plaza de San Babila, nos encontramos con esta basílica de estilo neo-románico, dedicada a dedicado a San Babilas de Antioquía, es considerada la tercera iglesia más importante de la ciudad, como ese momento estaba cerrada no visitamos su interior.

Basílica de San Babila

Quadrilatero d´Oro

En este punto entramos en el famoso «quadrilatero d´oro», donde se encuentran las más prestigiosas marcas de alta costura y joyerías, en las que podemos exprimir nuestra tarjeta de crédito hasta límites inimaginables.

Subimos por la Via Montenapoleone siguiendo el rastro de los escaparates de las preciadas boutiques, viendo como algunos de sus clientes adinerados compraban prendas de vestir y bolsos a precio de oro, tal y como reza en el nombre del barrio.

Al llegar a la Via Fatebenefratelli, giramos a la izquierda en dirección al Parque Sempione, por el camino nos encontramos con la Pinacoteca de Brera. También se puede ir hacia el parque por la Via dell’Orso, para no dar tanta vuelta, pero como nos gusta andar hicimos el recorrido largo.

Parque Sempione |  Castillo Sforzesco

Llegamos al parque a media mañana, lo primero que hicimos, a parte de hacer varias fotografías y vídeo, fue visitar el Castillo Sforcesco, que es de acceso gratuito, entramos por la puerta principal cruzando el patio de armas y salimos por la puerta que da acceso al parque.

Castillo Sforzesco

Dentro del Castillo se pueden visitar varios museos, como el museo de arte antiguo , la pinacoteca, el museo del mueble o el museo de instrumentos musicales entre otros.

Inicialmente el Castillo se construyo como fortaleza por allá el año 1368 por orden de Galeazzo II Visconti, señor de Milán, tras su destrucción fue reconstruido, convirtiéndolo en palacio ducal por el condotiero (mercenario) Francisco Sforza quien gobernó Milán durante la época del renacimiento,  bastante años después a principios del siglo XIX, Napoleón Bonaparte hizo secar el foso y eliminar los puentes levadizos convirtiéndolo en un cuartel para los soldados.

Parque Sempione

Al salir del castillo entramos en el Parque Sempione, el más grande de la ciudad, con nada menos que 386.000 metros cuadrados de superfície, fue construido en el 1890 sobre una antigua plaza de uso militar. Hicimos un agradable paseo entre sus arboles, hasta llegar al Ponte delle Sirenette que nos llevó al camino que bordea el lago.

Parque Sempione

Arco della Pace 

Salimos del parque por la puerta Sempione que nos dejó frente al imponente Arco della Pace, que a mi me recordó bastante a la Puerta de Brandeburgo de Berlín, se construyo en 1807 por orden de Napoleón según el diseño de Vittoriano Viganò, pero tras la derrota de Napoleón en Waterloo se suspendió su construcción, retomándose en 1826 por orden de Francisco I de Austria finalizándose en 1837.

Arco della Pace 
Recorrido del Parque al Barrio de Navigli y hasta el Duomo

Giramos a la izquierda por la calle Largo Quinto Alpini hasta llegar a la Via Lorenzo Mascheroni, que nos llevaría hasta la Iglesia de Santa Maria delle Grazie.

Iglesia de Santa Maria delle Grazie

Lo más interesante de esta iglesia se encuentra en su interior, concretamente en su refectorio donde podemos encontrar la obra maestra de Leonardo da Vinci, La Última Cena, pero para poder visitarla hay que reservar las entradas con mucha antelación y como este viaje lo organizamos en apenas unos días de antelación ya no quedaban entradas disponibles, otra vez será.

Santa Maria delle Grazie

Barrio de Navigli 

Bajando por la calle Viale Papiniano, llegamos por fin al Barrio de Navigli, llevábamos una buena caminata desde que habíamos salido a primera hora de la mañana del Duomo.

Barrio de Navigli 

Este barrio es conocido también como el barrio de los canales, dándonos la impresión de que hemos cambiado de ciudad, en él encontramos varios canales que fueron construidos en el año 1179.

Barrio de Navigli 

Originalmente la intención era hacer accesible desde el mar la ciudad mediante un proyecto de canalización hasta el mismo centro , para poder transportar las mercancías, gracias a ellos se trasladaron los inmensos mármoles para la construcción del Duomo. En el siglo XV Leonardo da Vinci, mejoró el sistema de presas convirtiendo los canales en excelentes rutas de acceso al centro, conectándolos incluso con el lago de Como.

Es un lugar muy agradable, pasear a orillas de los canales crean una sensación muy relajante, ofreciéndonos unas imágenes llenas de encanto.

Aprovechamos la gran oferta de restaurantes de la zona para almorzar en el restaurante llamado «Al Pont de Ferr» que está en funcionamiento desde el 14 de diciembre de 1986 y regentado por la somelier Maida Mercuri, donde comimos excelentemente, recomendándolo a cualquiera que viaje a Milán y coincida con la hora del almuerzo en el barrio de Navigli.

Tras la comida paseamos por los canales principales, que son el Naviglio Grande y el Naviglio Pavese, en el grande se encuentra la Iglesia de San Cristóforo y el Vicolo Lavandai o callejón de los lavanderos donde hay varios lavaderos tradicionales utilizados desde el 1700 hasta finales del 1950.

De regreso hacia el centro ciudad, pasamos por el Arco de la Porta di Ticinese, situada frente a la Darsena del Naviglio , el arco está construido en granito rosa, para conmemorar la victoria de Napoleón en la batalla de Marengo.

L’ antica Porta Ticinese Medievale

Siguiendo la calle Corso di Porta Ticinese, pasamos frente a la Basílica de Sant’Eustorgio, la que durante muchos años fue una parada obligatoria para los peregrinos en su viaje hacia Tierra Santa, ya que se decía contenía las tumbas de los Tres Reyes Magos.

Basílica de Sant’Eustorgio

Entramos al casco histórico de la ciudad por la L’ antica Porta Ticinese Medievale, una de las tres puertas medievales de acceso a la ciudad, un poco más adelante nos encontramos con la Colonne di San Lorenzo, frente a la Basilica San Lorenzo Maggiore.

Basilica San Lorenzo Maggiore

La Via Torino, una calle muy comercial con tiendas de todos los estilos, nos llevó hasta la plaza del Duomo, donde teníamos el hotel. Recogimos las maletas que las teníamos en consigna y nos fuimos hacia el aparcamiento Autosilo Díaz para coger el coche.

Cementerio Monumental de Milán

Con el coche nos fuimos hasta el Cementerio Monumental, uno de los más grandes de la ciudad con una superficie de 250.000 metros cuadrados. Aparcamos justo en el lateral que hay una zona de aparcamiento azul.

Cementerio Monumental de Milán

El cementerio fue inaugurado en 1866, desde entonces se han construido en él impresionantes mausoleos con bellas esculturas, parece una competición de, a ver quien es más rico y hace el templo más imponente.

Entramos por su entrada principal a través del gran Famedio , un enorme edificio de estilo neomedieval construido en mármol y piedra formando multitud de líneas horizontales.

Al pasar bajo los arcos entramos de lleno en el espectacular cementerio como tal, con una infinidad de tumbas de personajes famosos, desde pilotos de formula uno, pasando por políticos, arquitectos, literatos, y un gran etcétera. Realmente parece más un museo al aire libre con impresionantes obras de arte escultórico.

El horario es de martes a domingo de 8 a 18 horas, los lunes está cerrado y el acceso es gratuito.

Desde aquí salimos con nuestro coche dirección el Lago Como donde teníamos nuestro siguiente campo base.

Aquí os dejo el enlace de la entrada especifica sobre la visita de Los Grandes Lagos Italianos. (en construcción)

Espero que os haya gustado el diario de este viaje. Recuerda Si te ha gustado el diario dale a “me gusta” y si te parecen interesantes nuestros diarios de viajes haz clic en “Seguir”, muchas gracias.

Si te estás planeando un viaje a Milán y tienes cualquier pregunta no dudes en enviarme un mensaje e intentare solucionarte cualquier cuestión.

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2 comentarios en “Que ver en Milán”

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